monforte / la voz

Por iniciativa de la asociación Móvete por Nogueira fueron señalizados recientemente dos miradores -A Campaza y Os Carpaciños- que se encuentran en el antiguo camino que unía Luíntra con Monteverde y Moura. La ruta permite conocer además la necrópolis megalítica de As Cabanas y un curioso columpio construido sobre un roquedal, llamado Bambán do Solpor, que está atrayendo muchas visitas.

El inicio de la ruta se encuentra a la entrada de Luíntra, capital municipal de Nogueira de Ramuín. A unos 150 metros aparecer una bifurcación donde hay que tomar el camino de la derecha, señalizado como Ruta do Farricoque. Al cabo de unos seiscientos metros aparece otro cruce en el que también hay que seguir por la derecha y subir unos cuatrocientos metros hasta un entronque con la la carretera qde Moura a Luíntra. Este primer tramo de camino estuvo varias décadas cerrado por la maleza.

Hay que cruzar la carretera para continuar la ruta y después seguir la señales que van apareciendo. En el kilómetro dos se halla la necrópolis de As Cabanas o de Moura, un conjunto de siete mámoas o túmulos o datados entre el 3500 y el 2000 a.C. A escasos metros está un roquedal llamadodo Alto do Rego y muy cerca de él se encuentra el Marco de Santo Estevo, una piedra que emerge verticalmente del terreno de forma vertical y señalaba el límite de las posesiones del monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil.

Visita al columpio

Desde este lugar hay que andar unos 150 metros por el asfalto para llegar al Bambán do Solpor, que -como indica su nombre- permite disfrutar de unos espectaculares atardeceres. Después volvemos al cruce del camino con la carretera y atravesamos el vial para acceder al siguiente tramo de la ruta, que lleva a los mencionados miradores.

El camino cruza ahora la zona de A Campaza, en tiempos dedicada a praderías, sembrados y fincas de labradío. El mirador homónimo está en el kilómetro 2,5 y se llega a él por un sendero de unos cincuenta metros que arranca a la derecha del camino. Desde este punto se dominan unas excelentes vistas de la localidad de Luíntra y parte del cañón del río Sil. Andamos por el camino principal otros trescientos metros para acceder al mirador de Os Carpaciños, también a la derecha. Sobre una de las rocas que lo conforman hay una cruz grabada que indica la división de los montes comunales de Moura, Monteverde y Baldomar. Las cruces de este tipo se ven a menudo en esta parte del municipio, labradas en muros y marcos de piedra, y sirven para indicar los límites de las fincas, aunque estas son más pequeñas que las que delimitan los montes comunales.

Seguimos después el recorrido a través de un tupido bosque de robles y entre muros de piedra recubiertos de musgo que en su día fueron las divisiones de antiguas fincas de cultivo hoy abandonadas. En este último tramo hasta su finalización en Luíntra, la ruta atraviesa una de los parajes naturales más sorprendentes de la Ribeira Sacra, entre frondosos bosques de robles y caprichosas formaciones graníticas. Son rocas labradas por la erosión, durante miles de años, creando figuras amorfas en las que la imaginación de cada uno hace adivinar diversas figuras de animales o de personas.

En el kilómetro 3,4 nos encontramos con otro cruce de caminos. En este lugar hay que seguir de frente en dirección a la localidad de Luíntra. Tras recorrer otros seiscientos metros nos hallaremos en el mismo punto donde se inició la ruta.

Desde monforte

Hay que dirigirse a Os Peares por la carretera N-120, en un trayecto de 26 kilómetros. En esta localidad hay que tomar la carretera que lleva a Santo Estevo y Luíntra por Moura. Luintra se encuentra a una distancia de siete kilómetros.

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Un columpio sobre la Ribeira Sacra