Con una orden de alejamiento, cambió su domicilio al del pueblo de Muíños al que sabía que iba la víctima los fines de semana

La Voz OURENSE / LA VOZ

MUÍÑOS

MIGUEL VILLAR

La magistrada encargada de ver este caso tilda de «inquietante y preocupante» la conducta del acusado, ya condenado por otro quebrantamiento

22 jun 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

La jueza no ve probado que Jonathan D. R. cometiera un delito de quebrantamiento de condena en las dos ocasiones del 20 de marzo del 2021 en las que entró en la zona de exclusión de la mujer a la que no podía acercarse, ya que apenas fueron unos minutos y la víctima no llegó a correr peligro, pero en la sentencia por este caso reconoce como «preocupante» la conducta del sospechoso, sobre el que ya pesa otra condena por no respetar el alejamiento de la misma víctima. «Hemos de convenir con las acusaciones en cuanto a que el juego que se trae el acusado en relación con los diferentes domicilios que dice ocupar, resulta verdaderamente inquietante y preocupante», asegura la magistrada, que se refiere a que el incidente que motivó este caso se produjo en Muíños, localidad en la que el acusado fijó su residencia y al que también acudía la víctima los fines de semana. «El traslado formal de su domicilio a un lugar al que sabe que acude frecuentemente la víctima resulta ciertamente sospechoso», asegura la togada, que cree que el acusado «juega al límite» a la hora de respetar el mandato judicial.

No contribuyen tampoco a la tranquilidad de la togada, y así lo reconoce en la sentencia, las manifestaciones del acusado, que en el juicio reconoció tener claro «el tiempo del que dispondría, si hubiese querido, para poder atentar contra la integridad de la víctima, sin que las fuerzas de seguridad interviniesen».

Con todo, por este caso no habrá reproche penal para él ya que en el momento en el que ocurrieron los hechos no pesaba una resolución que le prohibía «expresamente» acudir a Muíños. Sobre Jonathan D. R. pesa una orden dictada el 6 de mayo del 2020, según la cual no puede acercarse a su excompañera sentimental o comunicar con ella. No impidió eso que el pasado marzo acudiera a la localidad en la que estaba ella, alegando que iba a una reunión de una asociación de pesca.