Los incendios calcinan cerca de mil hectáreas en Ourense en una semana

La Voz OURENSE

MONTERREI

Miguel Villar

El fuego en Monterrei quemó más de 450 hectáreas. Desde las cuatro de la tarde Medio Rural lo da por estabilizado

26 jul 2020 . Actualizado a las 17:00 h.

El peor incendio de la temporada en la provincia de Ourense sigue manteniendo en jaque a los efectivos de las brigadas de extinción de incendios de la Xunta de Galicia y a los miembros de la UME (Unidad Militar de Emergencia). El fuego del municipio de Monterrei comenzó a primera hora de la tarde del viernes y desde su origen en San Martiño arrasó montes y cultivos en A Salgueira, A Caridade, Flariz y Medeiros. La estimación -provisional- de la Xunta pasa por las 450 hectáreas afectadas en el incendio, el más virulento de los registrados en una semana en la que también hubo fuegos en Viana do Bolo —extinguido en la mañana de este domingo, tras quemar 210 hectáreas—, Verín (Queirugás) —que quedó extinguido tras consumir 144 hectáreas de terreno—, A Mezquita, Canibelos (Ourense), A Gudiña, Rubiá, Covadonga (Ourense) y Allariz, entre otros lugares. En total, se calcula que son casi mil hectáreas en una semana.

Xunta, UME y BRIF

Para controlar el incendio de Monterrei se movilizaron, según los datos facilitados por la Consellería do Medio Rural, «un técnico, 13 axentes, 25 brigadas, 20 motobombas, 2 pas, 7 helicópteros e 12 avións, así como efectivos da Unidade Militar de Emerxencias (UME)». De la UME se movilizaron más de un centenar de militares, según se ha indicado desde la Subdelegación del Gobierno en Galicia. Tras recibir la solicitud de la Xunta se trasladaron 64 efectivos, a los que se sumaron en la mañana de ayer 43 para el relevo. A este dispositivo sumó el Ministerio de Transición Ecológica y del Reto Demográfico personal de la Brigada de Especialistas en Extinción (BRIF) que tiene su base en el municipio de Laza. Los aviones, helicópteros y avionetas se trasladaron a Monterrei desde las bases de Lavacolla, Salamanca, Zamora y Asturias.

El fuego de Monterrei afectó a cultivos, invernaderos, nuevas plantaciones de castaños y viñedo. Javier Pardo se afanaba en sulfatar sus viñas el sábado por la mañana mientras reconocía algunos daños: «Hai nas cabeceiras dos viñedos porque afecta o lume que vén de onde hai fincas abandonadas ou, como no noso caso, da outra beira da estrada».