Uno de cada diez vinos ourensanos se venden en el mercado exterior

Las cuatro denominaciones de origen tienen como objetivo mejorar la exportación


ourense / la voz

Las bodegas ourensanas amparadas por una denominación de origen continúan aumentando sus volúmenes de exportación. Vender fuera es un camino que muchos iniciaron hace mucho tiempo, y al que con el paso de los años se han ido sumando cada vez más. Y la tendencias es seguir en esa línea.

La primera de las denominaciones de origen de la provincia, Ribeiro, comercializó en la última campaña cerrada por el consejo regulador un total de 8,85 millones de litros, unas cifras que se ajustan en lo fundamental a la producción, con lo que no resultan especialmente relevante las reservas de vino en las distintas bodegas. La campaña se considera entre los días 1 de septiembre del 2016 y 31 de agosto del 2017, es decir, la vendimia del 2016 hasta prácticamente septiembre del 2017, justo antes del inicio de las labores de recolección.

Las cifras que maneja el consejo regulador indican que al comercio exterior se destina apenas un 9,15 %, lo cual supone que el mercado local absorbe casi 91 de cada cien botellas que se comercializan.

La campaña actualmente en marcha tendrá menos volumen de vino, puesto que la vendimia fue más corta. Si en el 2016 se recogieron un total de 11,59 millones de kilos de uva, la del 2017 no llegó ni a nueve millones y medio, pues se quedó en 9,47 millones de kilos de uva, de las cuales 3,8 millones corresponden a la variedad principal, la emblemática del Ribeiro, que es la treixadura.

En Monterrei, el porcentaje de exportación se sitúa en un 12,72%. Una cifra muy similar a la campaña anterior, donde dicho ratio se ubicó en el 13% (y había más vino para vender, puesto que la cosecha fue más abundante). En total, se comercializaron en tierras foráneas 483.000 botellas, de los 3,8 millones de la producción total amparada por la denominación de origen.

La Unión Europea copa la presencia de vinos de Monterrei en el exterior. Destacan Holanda, Reino Unido, Alemania, Bélgica, Irlanda, Suecia o Dinamarca; pero también viajan vinos desde la provincia hasta Estados Unidos, China, Japón y Suiza, fundamentalmente. La ventaja fundamental de los mercados foráneos es la alta capacidad adquisitiva del consumidor medio europeo o americano. La imagen de los vinos con D.O. Monterrei es buena y sus precios son muy competitivos en referencia a los de otras zonas vitivinícolas españolas. También hay peros, pues no se puede ir a una comercialización masiva, con grandes distribuidores, debido a la limitada capacidad de producción.

«Desde la denominación se va a seguir trabajando en consolidar estos mercados internacionales, a través de la realización de acciones puntuales que incentiven el consumo», indica la presidenta del organismo vitícola, Lara da Silva. Y añade: «El objetivo es incrementar la compra de nuestros vinos en el exterior».

En Valdeorras, la cifra de exportación supone un 9 % sobre el vino total. Fueron un total de 252.715 litros de vino blanco (lo que supone el 15 % de todo el godello calificado), y 67.813 litros de tinto (casi el 7 % del mencía total). Estados Unidos es el principal comprador de vino valdeorrés, pues hasta allí viajaron 115.603 litros de vino; seguido por los 65.184 que recibió Reino Unido. En Ribeira Sacra vendieron fuera más de 180.000 litros de vino, siendo Estados Unidos y Suecia los principales compradores.

Información de Pepe Seoane, Sindo Martínez y M. Cobas.

La presencia en ferias internacionales es cada vez mayor

Entre los planes anuales de los consejos reguladores de Valdeorras, Monterrei, Ribeira Sacra y Ribeiro hay siempre una partida destacada para la presencia de la denominación correspondiente en ferias internacionales. Son diferentes propuestas, en las que unas veces viaja el propio organismo de manera autónoma y otras lo hace bajo el paraguas del Icex, lo que redunda en una bajada en los costes. La presencia en las ferias internacionales ayuda a abrir mercados, pero sobre todo a consolidarlos. Desde el sector se ahonda con frecuencia en la necesidad de incidir, de estar siempre presentes, para que los clientes no opten por otras marcas. De hecho, ese es uno de los principales temores después de la última cosecha. La uva recogida fue menor de la esperada, y en algunos casos, menor de lo que precisa la bodega para mantener su presencia actual. Ya no hablan de crecer, sino de poder mantener los mercados abiertos fuera hace años, ante el temor a perderlos por falta de vino.

«Exportamos desde 1991 y queremos seguir creciendo»

maría cobas

Araceli Fernández, de Godeval, afirma que vieron hace ya muchos años que parte del negocio estaba en el extranjero

Desde Godeval vieron hace ya muchos años que parte del negocio estaba en el extranjero. Ya hace más de 25 años que la bodega amparada por la denominación de origen Valdeorras empezó a buscar negocio fuera. Desde entonces no han parado de crecer. «En 2017 el 23 % de las botellas que hacemos fueron para la exportación, y el importe supone el 25 % de la facturación», explica su gerente, Araceli Fernández.

Estados Unidos es el principal comprador de godello; pero también se puede encontrar Godeval en Japón, Holanda, Alemania, Puerto Rico o Panamá. «Estados Unidos que fue el primer mercado que abrimos, y a nivel europeo el que más vino se lleva es Inglaterra, es uno e nuestros exportadores mayoritarios, junto con Holanda», añade. Sobre el éxito en Norteamérica, Fernández destaca la calidad que ofrecen a un precio más que competitivo para el país. «Quieren beber buen vino a unos pecios asequibles», resalta. Y añade: «Se está pagando muy bien la compra en Estados Unidos. El importe por botella es bastante mayor que en el mercado nacional».

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