«Oxalá que a xustiza poda collelos e darlle o castigo que se merecen»

La mujer de Melón que perdió su casa pide que los incendiarios paguen

Infierno en Melón: recogiendo los escombros de una vida Es uno de los parajes asolados por el fuego. Patricia y José perdieron su casa, recién reformada, en cuestión de minutos. Al lado, unas ruinas que hicieron de polvorín. Tuvieron que huir en plena noche con lo puesto y su niño de cuatro años

OURENSE / LA VOZ

«Quedamos co posto». Lo dice Patricia Soalleiro, la vecina de Moces, en Melón, que el domingo lo perdió todo. Ayer, entre lágrimas, veía como derribaban, por seguridad, parte de la casa en la que vivía con su marido, su hijo de 4 años y su tía. Pero más allá de la pena siente impotencia. Y quiere respuestas: «Oxalá que a xustiza poda collelos e darlle o castigo que se merecen». Se refiere sin dudarlo a los incendiarios, a quienes señala como responsables de su tragedia familiar. «Pasas de vivir na túa casa dignamente a perdelo todo e precisar de todo o mundo para que te axude», explicaba ayer, intentando asumir la situación. «O único que podemos decir é que nos salvamos nós. Perdemos todo. Pero, aínda que volvamos ter outra casa, están os recordos. Era dos meus avós e agora todo quedou reducido a cenizas. Porque non hai nada que salvar», asegura Patricia.

La familia dice adiós a su hogar, su memoria, sus cosas... Mientras tanto la alcaldesa de Melón, la popular Cristina Francisco, aseguraba ayer que contarán con ayuda. «Terán a súa casa. Non será a mesma pero terán a súa casa», aseguraba en una visita a Moces. «Desde a Xunta de Galicia, o presidente, Alberto Núñez Feijoo, transmitiume que todas as persoas que quedaron sen vivenda terán a súa vivenda», apuntaba la regidora, que añadía que la Diputación asumirá el proyecto para recuperar la casa. También anunció que se abrirán dos cuentas de ayuda a los damnificados del concello.

Patricia no escapa de la crítica ni de la autocrítica: «O que sinto é que quero que a xustiza faga algo, que os castiguen. E tamén evitar que isto poda volver pasar. Ao mellor pódese desbrozar arredor dos pobos, tamén nós temos a culpa». El de las culpas es un debate abierto. Uno de los pocos habitantes de Moces que acogió a los que tuvieron que dejar sus casas lo tiene claro: «Os alcaldes non lles din aos veciños que limpen porque senón despois non lles votan. Levamos anos querendo acabar co rural e, ao final, queimámolo».

Respecto a las tareas de extinción, y a pesar de su delicada situación, Patricia Soalleiro es hasta compresiva. «Non había medio. Aquí solo contabamos con catro gardas civís e as mangueira do pobo. Pero, claro, era Galicia o que ardía». Ardía Galicia y ardía su vida.

Votación
1 votos
Comentarios

«Oxalá que a xustiza poda collelos e darlle o castigo que se merecen»