Anne Santesteban, exciclista olímpica: «Ahora estoy afincada en Maceda pero con sangre muy vasca»
MACEDA
La participante en los Juegos Olímpicos recorrió el Gran Fondo de Os Ancares
13 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Anne Santesteban González (Errenteria, 1990) fue octava en la clasificación general del Tour de Francia 2023, séptima en el Giro de Italia 2020 y sexta en La Vuelta 2020. Campeona de España en ruta en 2013, subcampeona de los Juegos Mediterráneos 2018 y otras cuatro platas y dos bronces en el campeonato de España en Ruta. Ha sido Top Ten en Tour, Giro y Vuelta. Ya retirada del ciclismo y residiendo en Maceda, hizo el reconocimiento de la ruta del Ancares Cycling Marathon el mes pasado y corrió este domingo el Gran Fondo desde O Cebreiro.
—¿Qué sensaciones tuvo en este Gran Fondo en Os Ancares?
—Cuando me estaba acercando con el coche a ver el recorrido iba enamorada mirando alrededor, es un paisaje súper especial, que Galicia, sobre todo en Maceda donde vivimos, es un paisaje montañoso, pero nada que ver con Os Ancares. Todo lo que gira alrededor de la prueba hace que se entienda el concepto, que es el disfrute del cicloturista y del ciclista, de cada participante. Me llamó la atención todo lo controlado que tienen las subidas, han puesto sitios con el logo, en la carretera, sitios que quieren que disfrutes del paisaje que tienen, sobre todo cuando coronas algún puerto.
—¿Cómo es su vida en Maceda?
—Ahora ya estoy afincada aquí, estoy con Pablo (Rodríguez Guede), antes sí que estábamos más para adelante y para atrás, sobre todo yo, que al final al tener equipo en Euskadi (está en el staff del Laboral Kutxa - Fundación Euskadi realizando las funciones de enlace entre la dirección deportiva y las ciclistas) me gusta aprovechar también para estar con mi familia, con mis amigos y mi casa, que es ahí, mis raíces siguen estando en Euskadi. Entonces, ahora afincada en Maceda, pero con sangre muy vasca.
—¿Qué momentos destaca de su carrera?
—Lo hablaba esta semana con Aitor Galdós, mánager general del Laboral Kutxa - Fundación Euskadi. Le decía que cuando tú eres ciclista, sobre todo cuando te van las cosas bien, no eres consciente de todo lo que estás consiguiendo porque, según lo has conseguido, te acostumbras a que todo te salga bien y a conseguir los objetivos, lo normalizas todo. En la vida pasa lo mismo, muchas veces valoras las cosas cuando las has perdido y ahora soy consciente que no he sido quizás una Anna van der Breggen ni una Pauline (Ferrand-Prévot) ni una súper estrella, pero he conseguido mis cositas y cuando me pongo a mirar hacia atrás pues soy consciente. El otro día me paraba un chico aquí en Maceda y me decía: «¡Es que me acuerdo cuando llegaste sexta en el Tourmalet!». He conseguido objetivos muy bonitos, pero, sobre todo, me quedo con la gente que he conocido y las experiencias que he tenido gracias al ciclismo.
—¿Cuál fue su mejor momento en el Giro de Italia?
—Si les dices a la Anne Santesteban de pequeñita que empezó en el ciclismo con nueve años que iba a estar entre las diez primeras en tres grandes vueltas no me lo creería. Pero fue llegando todo y las tres las recuerdo como algo cumplido y algo súper bonito. El Giro era mi prueba porque yo también he corrido en equipos italianos y, para mí, Italia tiene un significado especial porque me dio la oportunidad de ser profesional en mis primeras temporadas. De Italia guardo un recuerdo súper bonito.
—¿Y en el Tour?
—Es una prueba única por el público, por lo mediático que es, hacer un puesto en el Tour no tiene comparación y, sobre todo, esa etapa del Tourmalet que coroné en sexta posición fue muy especial para mí y es con la carrera que me quedo de toda mi trayectoria profesional.
—¿Cómo recuerda su participación en los Juegos Olímpicos 2016 y 2021?
—Pues muy diferentes. Aparte del público, que no había en el 21, claro. A los de Rio fui yo sola como única ciclista representando a España. En Tokio estuve con Mavi García, que para mí es una amiga, sigo manteniendo relación con ella y fue una experiencia brutal el poder estar allí cumpliendo un sueño las dos juntas. Fue una experiencia única.