En el concello limiano hay cortes nocturnos y a Serantes llevan cisternas
22 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los concellos de Baltar y de Leiro están sufriendo restricciones en el suministro de agua potable. Por distintas causas, varias localidades de ambos municipios se están viendo afectadas por cortes del servicio más o menos prolongados. En el pueblo de Paredes, en Serantes, del municipio de Leiro, llevan desde el 10 de agosto recibiendo agua en cisternas. El bombeo del agua para la traída que el Concello de Leiro capta del arroyo Viñao no llega hasta Serantes. «Debido ao baixo caudal do regato do Viñao hai o problema de que a auga non chega para todos os lugares, non se dá bombeado e Serantes é a parroquia que sofre máis xa que por estar a máis altitude necesita un dobre bombeo», justifica el alcalde de Leiro, Francisco José Fernández. El agua que llega en cisternas, entre 30.000 y 40.000 litros diarios, se distribuye en la red de Serantes para actividades de uso doméstico, como la higiene corporal o la limpieza de la vivienda, si bien no puede usar para consumo humano. El alcalde circunscribe, por ahora, el problema de abastecimiento de agua a este único núcleo, si bien reconoce que el aumento estacional de población en Leiro está tensionando el suministro.
Desde hace días están con restricciones en la capitalidad municipal de Baltar. El BNG ha pedido formalmente al Concello que informe sobre las causas de la interrupción del servicio de suministro de agua potable. Según los nacionalistas, los vecinos les han trasladado que la situación se arrastra desde hace tres días y afecta no solo a particulares, sino a empresas de hostelería y a servicios públicos, como el centro de salud y el centro de día.
El alcalde, José Antonio Feijoo (PP) reconoce están cortando el suministro de agua de la red municipal en Baltar pueblo por las noches. Feijoo explica que, como municipio montañoso tienen abundante agua normalmente. El problema es una avería en una de las dos conducciones, paralelas, que baja en el agua de la Serra do Larouco. Los operarios llevan días trabajando «quince horas diarias», según el regidor, para encontrar la fuga, tarea difícil pues las tuberías discurren soterradas por zona de monte. Silvia Piñar, portavoz del Bloque, reconoce la labor de los trabajadores, pero señala que el problema requiere una respuesta más ágil.
El pueblo de Tixós, en Baltar, tiene apenas cuatro horas de servicio
El corte de suministro en Baltar pueblo es desde la medianoche a ocho de la mañana, afirma el alcalde. Durante el día hay agua, que llega por la conducción que no está averiada. Ese 50 % de suministro, sostiene Feijoo, debería llegar para abastecer a la población hasta que se arregle la avería. No obstante, está habiendo consumos altos porque hay más gente en el municipio de vacaciones, por las altas temperaturas y, también, por usos indebidos. En Baltar, otro pueblo con restricciones es Tixós, donde solo tienen cuatro horas de agua al día. Feijoo señala que se hicieron obras para profundizar las captaciones, pero sigue bajando la capa freática.
Los Concellos ourensanos han dictado bandos desde principios de mes instando al consumo moderado del agua y prohibiendo algunos usos por la prealerta de sequía que señaló la Confederación Hidrográfica Miño-Sil. Los datos del organismo indican que ahora el Arnoia tiene un nivel de caudal «muy bajo».