Ernesto Romero celebra seis décadas de película en Leiro con una día de puertas abiertas
13 ago 2026 . Actualizado a las 05:00 h.«Empecé a trabajar en el año 1966, en el antiguo cine de Leiro, por amor al arte», rememora Ernesto Romero, propietario del Novocine, la única sala de la comarca de O Ribeiro y alma de este oasis del rural gallego. Aquel inicio fue el detonante de una trayectoria vocacional que alcanza 60 años. Por eso este viernes, a partir de las 18.00 horas, el veterano exhibidor celebrará este aniversario con una jornada de puertas abiertas y de acceso gratuito a su emblemático local del municipio ourensano de Leiro.
Con apenas 14 años, Romero inició su vinculación con el cine en la sala de su localidad natal, donde acudía junto al hijo de los propietarios. Allí se enamoró del séptimo arte. Años más tarde obtuvo el carné de operador profesional, requisito en la época, e inició un recorrido laboral por establecimientos emblemáticos de la cadena de Isaac Fraga. Trabajó en el Teatro Cervantes de Vilagarcía y en enero de 1977 comenzó a operar en el mítico García Barbón, sala que recuerda como una auténtica maravilla. Tras cumplir el servicio militar en África y ante el cierre del cine de Leiro , apostó por una aventura empresarial propia. En 1983 inauguró el Novocine, un espacio diseñado específicamente como sala de proyecciones.
Para sostener el negocio en un enclave pequeño, Romero asumió en solitario las labores operativas de la sala. Desde entonces se ha encargado de la gestión integral como empresario, proyeccionista, taquillero, acomodador, contable y responsable de limpieza. Asimismo, la instalación ejerce una notable función social en el municipio y, con esfuerzo, mantiene viva la oferta comercial actual proyectando grandes éxitos y estrenos recientes como Spiderman, La Odisea o La patrulla canina, lo que supone todo un lujo para una sala de una única pantalla.
La jornada conmemorativa programada arrancará con la entrega de invitaciones numeradas en taquilla a partir de las seis de la tarde, con acceso por orden de llegada hasta completar las 123 localidades del aforo. Los asistentes realizarán una visita guiada conducida por el propio Romero en grupos de diez personas para contemplar el proyector original en funcionamiento, sistemas antiguos de iluminación, un piano autómata de 1916, gramófonos, casi 4000 discos históricos, carteles, material teatral y colecciones sobre la emigración. Como colofón, la sala proyectará el clásico de Alfred Hitchcock Encadenados.
A sus 74 años, Romero mantiene intacta su pasión. Relata los avances y reconversiones que han modificado de forma radical el sector del cine desde que era niño. Recuerda cómo los años sesenta del pasado siglo representaron la época dorada de la exhibición en Galicia, y cómo desde la década siguiente el número de salas descendió drásticamente hasta provocar cierres en cadena que dejaron sin pantallas a las principales villas. En medio de esta crisis, su proyecto es un singular caso de resistencia impulsado por la devoción de un único hombre al celuloide.