¿Habrá vida para el balneario de Berán?

Cándida Andaluz Corujo
cándida Andaluz OURENSE / LA VOZ

LEIRO

Se acabó de construir hace 14 años y nunca se inauguró. La entidad menor tiene un nuevo proyecto que depende de la reforma de las instalaciones

15 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.

¿Un proyecto gafado? ¿Falta de previsión? La historia del nuevo balneario de Berán -porque hay otro en funcionamiento más antiguo- es la de las causas imposibles. Quién le iba a decir en el año 2003 al entonces presidente de la Xunta, Manuel Fraga, que ese proyecto ilusionante que le presentaron los representantes del Concello de Leiro y de la entidad menor de Berán seguiría en el 2021 sin abrir sus puertas. En el 2004, empezadas las obras, comenzaron los problemas. La demanda presentada por un vecino de Betanzos, que reclamaba como suya la finca de acceso al complejo termal, acusando a una familiar de venderla sin su permiso, paralizó los trabajos. Solucionado este escollo, no sin antes pasar por el juzgado, se siguió con el proyecto.

En el 2006 la Xunta de Galicia dio el visto bueno. Y las obras comenzaron ese año gracias a una inversión de casi tres millones de euros. Iba a ser la joya de la corona de la comarca de O Ribeiro. En el mes de mayo del 2007 los trabajos terminaron, pero nunca se abrió.

Santi M. Amil

El desacuerdo político lo impidió en un primer momento ya que la colisión entre el alcalde popular del Concello de Leiro, Francisco Fernández, y el entonces presidente de la entidad menor, el socialista Tomás Lorenzo, hicieron que se alargara en el tiempo la aprobación del pliego de bases para la adjudicación del balneario. Las instalaciones seguían cerradas y llegó la crisis. Despejados todos los atrancos, no apareció ningún inversor privado que quisiera hacerse cargo de su explotación. Fueron pasando los años y con ellos el esplendor de una obra recién construida que llegó a ser objetivo de los vándalos, además de víctima de las inclemencias meteorológicas que empezaron a llenar de humedad el recinto. Desde el 2010 fueron varios los intentos de recuperación de este espacio, sin suerte. Hace dos años, la Xunta y la Diputación decidieron dar otro impulso. Invertir algo más de 400.000 euros para reformar este espacio, ya obsoleto, y poder ofrecérselo a una empresa para su gestión. Y llegó el covid-19. Y con él la rebaja a la mitad del presupuesto. 220.000 euros que servirán para afrontar las remodelaciones más importantes: las de la humedad. Sin embargo, desde la entidad menor, su actual presidente, Avelino Carballal, asegura que no se puede esperar ya que hay una empresa interesada en su explotación a la espera a que se arreglen estos desperfectos para poder echar a andar. Las obras de reforma podrían comenzar antes de que finalice el año. Esa es la idea. ¿Será la definitiva?