Cualedro sana las cicatrices del fuego con hierba seca, paja y cereal

Maite Rodríguez Vázquez
maite rodríguez OURENSE / LA VOZ

CUALEDRO

Máquina del Concello de Cualedro adaptada para sembrar cereal en zonas afectadas por incendios.
Máquina del Concello de Cualedro adaptada para sembrar cereal en zonas afectadas por incendios. Santi M. Amil

Tres consellerías de la Xunta aportaron 582.000 euros para paliar daños

13 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Los pavorosos incendios que asolaron la provincia de Ourense este pasado verano dejaron cicatrices difíciles de curar en el paisaje y en el alma, pero ya se están poniendo paliativos para recuperar los daños. Cualedro fue uno de los municipios damnificados, con muchas aldeas amenazadas y viviendas y explotaciones ganaderas afectadas. En este concello ourensano estuvo este miércoles el delegado territorial de la Xunta en Ourense, Manuel Pardo, para comprobar sobre el terreno las actuaciones realizadas desde el primer día para ayudar a los ganaderos con hierba seca para sus animales —se les entregaron 94.000 kilos— para eliminar madera quemada y para esparcir paja y sementar cereal, con la colaboración de voluntarios.

Han sido varias las consellerías que se han implicado, dijo, con convenios que suman un total de cinco millones de euros para 46 concellos. A Cualedro llegaron 244.000 euros desde el departamento de Presidencia para la limpieza de zonas dañadas, como las carreteras de San Millao o la que une As Estivadas con Baldriz, para actuaciones en las captaciones de agua, municipales y vecinales, o para recuperación de inmuebles de titularidad pública. Medio Rural aportará 190.000 euros para trabajos.

Los responsables de la Xunta se reunieron con el alcalde de Cualedro, Luciano Rivero, y visitaron en Lucenza a una familia que ya recibió una subvención de 148.000 euros de la Consellería de Vivenda para recuperar su casa, que quedó en ruinas tras el fuego. Manuel Pardo remarcó que medio millar de personas, incluyendo el voluntariado, han trabajado desde que terminaron los incendios en esparcir paja —con el fin de crear acolchados (mulching)— y sembrar cereal para evitar la erosión del suelo.

El delegado de la Xunta recordó que, en un primer momento, la prioridad fue evitar la pérdida de vidas humanas y de viviendas, y que tras los incendios se comenzó a actuar en la recuperación. «Houbo máis de 400 núcleos de poboación que houbo que protexer. Os ventos de réxime circular provocaron que algúns deles se visen afectdos en máis dunha ocasión», rememoró. En aquellos días, lo primordial era proteger a la población, limitando movimientos por la afectación de las carreteras, por lo que se decretaron confinamientos y evacuaciones. «Planificáronse as actuacións e estase traballando desde o día seguinte aos incendios», enfatizó Pardo.

Por su parte, el alcalde de Cualedro explicó que visitaron las actuaciones realizadas para proteger las captaciones de agua. En este concello terminaron el martes con el sembrado de cereal y paja para prevenir arrastres. El centeno del país enraizó. Para la siembra, adaptaron una máquina del Concello que se usaba para la extinción como sembradora, aunque también esparcieron semillas a mano. La última zona en la que se actuó fue cerca del campo de fútbol. En otras sembraron trébol y otros cereales. Luciano Rivero detalla que contaron con voluntarios del colegio Vicente Risco, de la peña celtista A Mao Negra, de Protección Civil y de la Xunta. De momento, no han sufrido problemas de contaminación por cenizas en sus captaciones, que son subterráneas. Hicieron surcos para protegerlas de arrastres y siguen controlando.