Tráfico solo detectó un punto negro en carreteras ourensanas en 3 años

El número de accidentes y de víctimas mortales descendió en 2017 en la provincia


ourense / la voz-

La siniestralidad viaria bajó en la provincia de Ourense el año pasado, según se constató en la reunión celebrada ayer en la Subdelegación del Gobierno por la Comisión Provincial de Tráfico y Seguridad. Hubo nueve víctimas mortales, seis menos que en el año 2016. Siete muertes se produjeron en las carreteras y dos fueron peatones atropellados en la ciudad. El número de atropellos urbanos mortales se mantuvo similar al año precedente, pues también en el 2016 hubo dos fallecidos por esta causa. En las carreteras de la provincia, además de los siete fallecidos en accidentes de tráfico, hubo 48 heridos graves.

Por la repetición de siniestros con heridos graves, se considera punto negro el punto kilométrico 2,6-2,7 en la OU-801 (Ribadavia-Cortegada), en una curva entre Francelos y Prexigueiro. Es el primer punto negro que aparecía en el mapa provincial de carreteras en los últimos tres años, por la sucesión de al menos tres accidentes diferentes con heridos o muertos en un año, según la consideración de punto negro que tiene la Dirección General de Tráfico. En diciembre del 2017 se dio esa situación en ese punto kilométrico y ya se corrigió la señalización de esa curva peligrosa, según se apuntó al término de la comisión.

Ya sin víctimas, hubo otros accidentes de tráfico de los que hablaron los responsables de la materia en la provincia. Las colisiones contra animales siguen suponiendo una de las causas más frecuentes de siniestros viales. El año pasado, se registraron 1.081, de los cuales 597 fueron contra jabalíes, 341 atropellos de corzos y 22 de zorros. A ello se añaden otros 121 en los que el accidente fue con animales domésticos, perros en su mayoría (83).

La Guardia Civil de Tráfico destacó el auxilio prestado a 1.465 automovilistas. Durante los incendios forestales del año pasado se produjeron muchas incidencias en las que fue necesario el apoyo de agentes.

De los datos de la memoria de tráfico del año pasado, se comunicó que hubo 287 condenas por delitos contra la seguridad vial. Con el centro penitenciario de Pereiro de Aguiar se colaboró realizando talleres educativos para 103 condenados a penas de trabajos en beneficio de la comunidad.

La Jefatura Provincial de Tráfico decretó 192 pérdidas de vigencia del permiso de conducir por falta de puntos en el carné y otras 130 por la ausencia de las condiciones psicofísicas mínimas que se exigen para conducir vehículos a motor.

Puntos detraídos y delitos

En el año 2017, la DGT detrajo treinta mil puntos a los conductores de Ourense. Diez mil se perdieron por excesos de velocidad, casi seis mil por conducir con tasas de alcohol superiores a las establecidas en el reglamento de circulación y un número similar por la presencia de drogas en el organismo. El año pasado fueron 431 conductores los que participaron en cursos de recuperación total puntos o de sensibilización tras un delito contra la seguridad vial. Otros 371 fueron a cursos para recuperar parte de los puntos perdidos en sanciones.

La DGT destacó la colaboración con las policías locales. En el caso de la de la ciudad, se le cedió un vehículo rotulado con radar y 450 kits de test de drogas. Tráfico también destacó la mejora de los datos de la N-525, en el tramo Ourense-Gustei, donde no ha habido más víctimas después de la instalación del radar de tramo y de señales en el entorno del colegio de Cambeo.

Más radares y cámaras para vigilar el uso del cinturón de seguridad

La Dirección General de Tráfico prevé realizar varias actuaciones a lo largo de este 2018 con el fin de controlar las infracciones de tráfico más frecuentes y avanzar en el ámbito de la educación vial. En el primer aspecto, está previsto que comiencen a funcionar este año cuatro cámaras para vigilar el uso del cinturón de seguridad, que se han instalado en los accesos a la capital, con tres aparatos en la N-120 y uno en la N-525. Asimismo, habrá más radares, uno fijo en el punto kilométrico 550 de la N-120, en Nogueira de Ramuín -cerca de donde hubo el último desprendimiento de un talud- y dos cabinas móviles de radar fijo: una en la N-541, antes de Godás do Río, en sentido Pontevedra, y otra en la AG-53, en el kilómetro 71 en sentido Ourense. Otro asunto en el que trabajarán los responsables de Tráfico es en la señalización de rutas ciclistas seguras.

En cuanto a la educación vial, se ha decidido crear una subcomisión provincial en la que participarán Consellería de Educación, Anpas, Protección Civil, policías municipales, formadores y especialistas en sanidad o salud laboral. Esta subcomisión se pondrá en marcha ya esta semana para articular acciones conjuntas que incidan en la formación vial de distintos colectivos. La educación e información es uno de los aspectos que cuida la DGT con charlas durante todo el año en colegios, institutos, asociaciones de vecinos o de mayores y en las que tienen el apoyo de Protección Civil, policías locales y otros colaboradores. En las actividades en centros escolares se calcula que participaron tres mil alumnos.

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