El equipo unionista acaba de anunciar el nuevo emplazamiento para el partido ante el Coruxo
05 feb 2026 . Actualizado a las 16:36 h.La Unión Deportiva Ourense ya tiene destino para su segundo desplazamiento forzado de la temporada como local. Tras la negativa de la Xunta de Galicia para que pueda utilizar el estadio de O Couto debido al mal estado del césped —fue renovado hace un par de semanas pero las últimas lluvias han complicado los trabajos—, el club ourensanista anunció que el encuentro ante el Coruxo FC se disputará finalmente en el Campo de Albán, en el municipio de Coles.
La cita se mantiene para este domingo, 8 de febrero, a las 17:00 horas. La elección de Albán llega tras una intensa mañana de gestiones por parte de la directiva, que buscaba una alternativa cercana a la ciudad para minimizar las molestias a sus abonados tras el «no» definitivo de la administración autonómica recibido este miércoles por la noche.
Malestar por los plazos
El club no ha ocultado su malestar por el momento en que le trasladaron la decisión, apenas cuatro días antes del partido y tras haber contado con un compromiso previo por escrito de que el terreno de juego estaría disponible para esta jornada 22. La entidad lamentó los perjuicios económicos y logísticos de esta mudanza, que se suma a la ya vivida hace una semana, cuando el equipo se tuvo que desplazar hasta el estadio José Arjiz, en Verín, para medirse al filial del Burgos.
Mala gestión
Por su parte, el grupo municipal socialista denuncia la gestión de la Xunta sobre el estadio de O Couto, asegurando que perjudica al fútbol ourensano y «degrada a imaxe» de Ourense. «Non estamos ante unha situación excepcional, senon ante un novo episodio de mala xestión e un problema máis á larga lista de deficiencias que existen en O Couto», explican en un comunicado.
Los socialistas explican que la Xunta incumple de nuevo los plazos fijados, ya que el Gobierno autonómico había fijado en tres semanas el tiempo necesario para arreglar el césped del campo. «Non é normal que un equipo teña que abandoar o seu estadio en repetidas ocasión polo estado do céspede nin que a terceira cidade de Galicia cotinúe pagando as consecuencias de decisións mal executadas sen que ninguén asuma as responsabilidades», concluyen.