Los rescatadores del río Miño

maite rodríguez OURENSE / LA VOZ

COLES

Miguel Villar

La agrupación de Protección Civil de Coles recibe un reconocimiento de la federación de piragüismo

09 feb 2019 . Actualizado a las 11:01 h.

La agrupación de Protección Civil de Coles recibirá hoy un reconocimiento en la gala del piragüismo gallego que se celebra en Lugo. Desde 1997, la agrupación, que se formó tres años antes, cuenta con una sección de salvamento acuático que participa en numerosos operativos de carácter preventivo, muchos de ellos en pruebas deportivas. Estuvieron en la última regata del campeonato gallego Xogade (escolar) en el embalse de As Conchas, en Muíños, en la travesía de natación de la Heroica, en la Ribeira Sacra lucense, o en el Descenso del Miño en Ourense. Además también han ayudado en pruebas de esquí náutico en Cortegada y en alguna de motos de agua, enumera Jorge Marcos Pérez, secretario de la agrupación, a la que se incorporó en 1998. En el grupo lleva ya 22 años David Pérez Santos, que es el patrón con más experiencia.

En la agrupación de Coles hacen más de 50 operativos al año, no solo acuáticos. También colaboraron, con 22 voluntarios, en el tramo de A Peroxa del Rali de Ourense, participan activamente con Medio Rural en la campaña de incendios e incluso hacen dispositivos de montaña, pues uno de sus voluntarios es montañero. El año pasado, recuenta Jorge Martos, retiraron más de cien nidos de avispa velutina.

Estos voluntarios conocen bien el río Miño. Desde la presa de Velle hasta la central de san Pedro, en Os Peares, es su área de actuación. David Pérez comenta que en Os Peares hay una zona de rápidos y a los aficionados a las motos de agua les encanta ir allí. El patrón de Protección Civil de Coles les va mostrando el canal de paso. Sobre zonas complicadas del río, explica que cuando hay poco caudal para el Descenso do Miño suele haber bastantes vuelcos de piraguas en la salida en Os Peares. «El río es tranquilo, pero hay que tener cuidado, no te puedes fiar», advierte David. Los voluntarios no entienden por qué no se permite la navegación en el embalse de Velle, como sí ocurre río arriba de Os Peares o abajo en Castrelo de Miño. Creen que para practicar deportes acuáticos cerca de Ourense sería una buena zona.

Y aunque no han tenido demasiadas experiencias negativas, Jorge Marcos relata que fueron ellos quienes sacaron el año pasado a Chelís del agua cuando le dio el infarto que acabó fatalmente con su vida. José Luis González, que era entonces el responsable de la Escuela de Piragüismo Ourensana será también homenajeado, a título póstumo, en la gala del piragüismo gallego. «Lo sacamos y le hicimos la RCP pero no hubo manera, fue un infarto fulminante. Fue la primera desgracia grande que tuvimos», lamenta Jorge. La relación con Chelís, debido a las pruebas de piragüismo, era cercana. «Fue él quien pidió que fuera Protección Civil de Coles al Descenso do Miño», indica.

La llegada de la lancha zódiac para la agrupación fue la que llevó a David Pérez a integrarse en la agrupación. «Nadie tenía el permiso y contactaron conmigo», recuerda. En el caso de Jorge Marcos, explica que se hizo voluntario porque le gusta «ayudar a la gente y desde pequeño me gustaban las ambulancias. Me gusta navegar y, si de paso se puede, echar una mano». En las regatas de piragüismo, señala David, van con dos embarcaciones para acortar distancias. «Los piragüistas quieren el agua tranquila», dice y están a cierta distancia y actúan si caen. En el esquí náutico, en cambio, van detrás del deportista para no crear olas laterales, dice Jorge. Antes de empezar la temporada de pruebas deportivas, dan una vuelta por el río y comprueban que el material está bien.

En cuanto a embarcaciones, en Protección Civil de Coles no tienen queja. Sin embargo, comentan que les faltan equipamientos como trajes de neopreno o chalecos para los voluntarios, aprecia el coordinador de la agrupación Antonio Boimorto. A esa reivindicación se suma el más joven del grupo, Fernando Bouzo, es rescatador acuático. Lleva once años, desde los 16, en la agrupación, a la que llegó atraído porque estaban su padre y su hermano. Antes de tener el título de rescatador, se formó como nadador en el club Pabellón.