La jueza envía a prisión a dos de los tres detenidos por asaltar un club de alterne de Celanova

La Voz OURENSE

CELANOVA

Club de alterne O Limbo, en A Barxiña, Celanova.
Club de alterne O Limbo, en A Barxiña, Celanova. T. Cela

Uno de los sospechosos fue retenido por el dueño del local, al que amenazó con una pistola

02 feb 2023 . Actualizado a las 18:03 h.

Integrantes del equipo de Policía Judicial de la Guardia Civil de Ourense han detenido a tres sospechosos como presuntos autores del asalto que tuvo lugar el pasado martes en el club de alterne O Limbo, situado en A Barxiña (Celanova). Según han informado fuentes del instituto armado, los arrestados son tres hombres de 28, 32 y 31 años. El último de ellos (Miguel Ángel F. C.) fue detenido minutos después del incidente, tras ser retenido por el dueño del establecimiento. A última hora de la mañana de este jueves tanto este hombre como otro de los detenidos (Joel G. M.) ha ingresado en prisión, como presuntos autores de un robo con violencia e intimidación en grado de tentativa. 

Los hechos tuvieron lugar a las ocho de la tarde del 31 de enero. A esa hora el club estaba abierto al público, dos de los ladrones accedieron al interior por una puerta trasera. Mientras el tercero vigilaba el exterior, uno de los delincuentes se metió dentro de la  barra, al tiempo que el otro accedía a la cocina, donde se encontraban el dueño del establecimiento y una mujer.

Uno de los sospechosos llevaba un táser -una pistola eléctrica o de electrochoque, aunque no funcionaba- y un cuchillo escondido en la parte posterior de su cuerpo, además de una pata de cabra. El primero, Miguel Ángel, se dirigió al dueño del club, intimidándole con el táser y espetándole: «Esto es un atraco, dame lo que tengas». No consiguió su objetivo, pues el asaltado se defendió y forcejeó con el atracador. El propietario del negocio fue hacia la barra y recibió un golpe del otro asaltante, posiblemente propinado con la pata de cabra. 

Viendo lo que ocurría, la mujer llamó a su acompañante, que bajó desde la parte de arriba y, en calzoncillos, ayudó a reducir a uno de los atracadores. Este no salió bien parado, pues además de no conseguir su propósito de llevarse lo que hubiese de valor en el local, recibió algún golpe, según fuentes conocedoras del caso. El otro implicado, Joel, que había amenazado a los presentes con un arma corta, huyó. Sin embargo, los testigos lo conocían, pues la jornada anterior había estado en el local tomando copas y pudieron identificarlo. 

Ambos detenidos reconocieron los hechos en su declaración en el juzgado de Celanova. El atracador retenido lo hizo desde un primer momento, llegando a pedir perdón a sus víctimas en el propio local, y contando todo a la Guardia Civil que acudió al local alertada por los afectados.

Objetos incautados a los sospechoso del atraco al club de alterne de Celanova
Objetos incautados a los sospechoso del atraco al club de alterne de Celanova GUARDIA CIVIL

Enseguida se trasladaron hasta el lugar funcionarios del instituto armado, que arrestaron al individuo. El otro asaltante y el compañero que esperaba fuera lograron huir, pero tras varias investigaciones han sido arrestados. Todos los implicados residen entre Celanova y Ramirás. No tenían antecedentes y, según apuntaron en su confesión ante la jueza, decidieron atracar el club sobre la marcha, sin planificarlo.

El tercer sospechoso (Jaime D. T.), que llevó en coche a los autores y los esperó fuera hasta que salieron, negó que supiera que sus compañeros iban a robar. Dijo que los trasladó porque no tenían coche y querían comprar droga allí. Finalmente solo salió del club Joel, que le comentó que habían cogido al otro implicado y le pidió parar cerca de un contenedor a la entrada de Celanova para tirar una mochila. La fiscal solicitó libertad provisional para el conductor y prisión preventiva para los otros dos sospechosos y así lo acordó la juez de Celanova.

Según ha trascendido los sospechosos que entraron al club utilizaban pasamontañas para ocultar su rostro, una circunstancia que puede ser tenida en cuenta como agravante en caso de que el asunto llegue a juicio. Al primer detenido se le incautó una pistola Taser, un cuchillo, una pata de cabra, unos prismáticos y varios guantes. Evitar la reiteración delictiva -pues ambos atracadores declararon ser consumidores de droga y uno de ellos apuntó que actuaron bajo los efectos del mono- y la gravedad del delito, con penas de dos a cinco años por intento de robo con violencia o intimidación en un local abierto al público, fueron los argumentos de la magistrada para acordar la prisión provisional para dos de los detenidos.  

Otro atraco en el año 2020

Se da la circunstancia de que este club de alterne ya fue asaltado en otra ocasión. En julio del 2020 dos sospechosos accedieron al local armados con pistolas y, tras realizar dos disparos y golpear al propietario del negocio, se llevaron 700 euros. Tanto los dos autores del atraco como una colaboradora fueron condenados hace unos meses a fuertes penas de prisión. 

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M. Vázquez

A las once de la noche del 20 de julio del 2020 dos hombres encapuchados irrumpieron en un club de alterne situado a las afueras de Celanova. Los sospechosos, que ocultaban sus rostros y llevaban guantes en las manos, portaban una pistola y una escopeta cuando irrumpieron en el local O Limbo al grito de «arriba las manos, esto es un atraco». Una frase muy de película a la que recurrieron para llevar a cabo un plan que nada tenía que ver con la ficción. Buscaban dinero para comprar droga y para asegurarse de que sus planes salían según lo previsto apuntaron con sus armas tanto al dueño como a las otras cuatro personas que en ese momento estaban en el local, dos hombres y dos mujeres. Uno de ellos, el que llevaba la escopeta, hizo dos disparos, alcanzando uno de ellos a la barra y el otro a la estantería de las botellas, de la que saltaron decenas de cristales. Tras golpear al dueño del club con la culata de su arma, un sospechoso se coló detrás de la barra y cogió el dinero de la caja registradora. Luego los dos se marcharon de allí, con un botín de 700 euros.

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