Muros del campo de fútbol de Celanova amenazan derrumbe

CELANOVA

Santi M. Amil

Las paredes de la zona de vestuarios y bar tienen grandes grietas

06 oct 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Paredes con grietas en las que cabe una mano, ventanas que ya no se sujetan en muros que amenazan derrumbe en la zona de vestuarios y del bar. El campo de fútbol de San Rosendo de Celanova, considerado otrora uno de los mejores de la provincia, está sufriendo un deterioro considerable a causa del agua que socava la zapata de la parte posterior del graderío principal, bajo el que están las instalaciones de vestuarios y bar del club Sporting de Celanova. Ni siquiera el césped, apreciado hasta hace poco por su buen cuidado, luce con buen aspecto después de un picado y resiembra en el que se invirtieron más de nueve mil euros. En este caso se espera que la hierba vuelva a relucir, pero el deterioro de las instalaciones ubicadas bajo la grada requiere una urgente intervención, a juicio del BNG que ayer visitó el campo y ya pidió medidas al grupo de gobierno en el pleno del martes.

Las bajantes de las aguas pluviales terminan abiertas sobre el muro inferior posterior y la lluvia ha oradado la pequeña explanación trasera provocando que las paredes del lado derecho de la grada pierdan su sujección. El BNG considera urgente que se saquen los canalones más hacia el exterior para que no sigan vertiendo agua sobre la zapata, una obra que estiman costaría unos mil euros. Sin embargo, para dar más seguridad a la edificación sería necesario instalar cerchas para amarrar los pilares exteriores e internos, según opina el presidente del club, Ramón Saeta. Lo que corre riesgo de caerse son las paredes, pero los pilares están bien fundamentados, con pilotes de 18 metros de profundidad.

«Isto é un perigo nos vestiarios e é urxente por se vén unha época de chuvias. Estamos convencidos de que cae», dice el portavoz del BNG, Leopoldo Rodríguez. «Esta instalación non se revisou desde que se fixo e custou 50 millóns das antigas pesetas. O grupo de goberno ten o orzamento prorrogado desde o 2013 e non pode destinar partidas a nada, pero si este proxecto custa 8.000 euros e deron subvencións por 50.000 teñen que sacar unha partida para coidar as instalacións municipais», según Rodríguez. El alcalde apuntó que están con un proyecto para reparar la parte dañada.