No hay fecha para la apertura de la circunvalación de O Barco, de la que se ha ejecutado el 70 %
CARBALLEDA DE VALDEORRAS
Aurentino Alonso, alcalde: «Estamos esperanzados de que nun tempo prudencial estean rematadas as obras»
04 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.«As obras avanzan a bo ritmo» y «están traballando arreo» fueron dos frases repetidas por el subdelegado del Gobierno en Ourense, Eladio Santos, y el alcalde de O Barco de Valdeorras, Aurentino Alonso, en la visita a la futura carretera de circunvalación. Y aunque mostraron su alegría por ver los viaductos muy avanzados, no quisieron ir más allá en cuanto a plazos. Ambos evitaron poner fecha de fin a una obra que sufre importantes retrasos en su ejecución y que ha estado parada en varias ocasiones desde que en septiembre del 2019 el entonces delegado del Gobierno en Galicia, Javier Losada, colocara la primera piedra.
En aquel acto, Losada anunció que el vial estaría rematado en octubre del 2022, aunque cuando llegó aquella fecha apenas había avanzando la obra. En marzo del 2023, el entonces secretario general de Infraestructuras, Xavier Flores, marcó el 2024 como año para la inauguración. Pero tres años después de aquel día, la infraestructura todavía sigue en marcha, muy avanzada pero también con mucho todavía pendiente a simple vista. Y ya nadie se atreve a dar plazos. «Estamos esperanzados en que nun tempo prudencial estean rematadas», reconoció el alcalde. «Son obras moi complexas», remarcó Santos, recordando que incluyen seis viaductos y un túnel. Confió en que «non haxa dificultades».
En todo caso, Santos sí ofreció un dato. Aseguró que el 70% de la infraestructura está hecha. Se trata de un vial de nueva construcción que enlazará la N-536 y la N-120 desde Sobradelo (Carballeda de Valdeorras) y Vilanova (O Barco). Permitirá liberar el casco urbano del paso de camiones procedentes de las canteras de pizarra y es un paso previo necesario para avanzar en la humanización de la travesía, según destacó Santos. Apuntó que las lluvias de los últimos tres meses afectaron al desarrollo de los trabajos.
Cambios en la UTE
El retraso en las obras estuvo provocado en un primer momento por los cambios solicitados en el proyecto por la UTE que ganó las obras: formada por Vías y Obras, Acoval y Petrolam. Después hubo nuevos parones, primero por problemas en la estabilidad del terreno en la zona de Millarouso y después por desencuentros entre las empresas que integraban la UTE, con denuncias cruzadas en el juzgado entre Vías y Petrolam. Esta última ya no forma parte de la unión temporal de empresas para llevar a cabo unos trabajos que ahora ejecutan en solitario Vías y Obras y Acoval. El presupuesto total supera los 62 millones de euros.