Los temporales en Europa frenan la exportación de pizarra gallega

El sector confía aún en superar los 250 millones de facturación, con casi medio centenar de países como destino

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o barco / la voz

Este año comenzó con muy mal tiempo. Los temporales que asolaron durante meses a los países europeos se han dejado notar en las cuentas del sector de la pizarra en Galicia, fundamental en el PIB de la provincia de Ourense. «Os temporais dos primeiros meses do ano en toda Europa influíronnos moitísimo», explica Severino González, gerente del clúster de la pizarra con sede en Carballeda. Cabe recordar que Francia, el Reino Unido, Alemania, Irlanda y Bélgica son los principales compradores de la pizarra gallega, que se extrae fundamentalmente en la comarca ourensana de Valdeorras y la lucense de Quiroga.

Ese mal tiempo ha supuesto que las cifras de comercialización sean similares a las del año pasado, sin demasiadas oscilaciones, aunque un poco por debajo, según la base de datos de comercio exterior de la Agencia Tributaria. No se cuentan las ventas en España, pero el nacional sigue siendo un mercado residual para un producto que se utiliza fundamentalmente en cubiertas, pero también en fachadas, y tiene cada vez más aceptación en usos decorativos.

En los datos obtenidos hasta el mes de mayo -los últimos que constan en el registro oficial- se recoge la venta de 204.253 toneladas de pizarra, que supusieron ingresos a las empresas del sector por valor de más de 102 millones de euros. Comparados con el mismo período del 2017, las cifras fueron de 215.792 toneladas vendidas por 144,5 millones, frente a los 108 ingresados en el 2016 por la venta de 204.444 toneladas.

Previsiones

De cara al final del ejercicio está previsto «acabar en datos similares ao ano pasado», resalta González. Aunque se prevé un ligero incremento en las ventas, «nos últimos anos estamos nunha liña ascendente, pero moi lixeira», apostilla. El 2015 se cerró con 248 millones de ingresos, que fueron 253,5 en el 2016 y 253,9 el 2017.

La potencia exportadora

Las empresas exportadoras de pizarra vendieron su producto hasta en 44 países diferentes en los cinco primeros meses del año, aunque los mercados tradicionales siguen siendo los más potentes.

A la cabeza se sitúa Francia, con gran tradición pizarrera porque en el pasado tenía canteras, y donde sus habitantes siguen utilizando el producto para sus tejados (aunque ahora tienen que abastecerse del exterior tras haber agotado sus yacimientos). Hasta mayo, adquirieron en el país galo 97.809 toneladas de pizarra, por la que pagaron más de 46 millones de euros. Otros grandes compradores son el Reino Unido, Alemania, Irlanda y Bélgica. También son importantes, aunque lejos todavía, Dinamarca, Polonia y Estados Unidos.

En el otro lado de la balanza se sitúan aquellos países que importan algo de pizarra, pero que suponen un mercado todavía residual, entre los que destacan Malta, Ghana, Chipre o Croacia, que adquirieron menos de una tonelada hasta mayo y que pagaron desde 150.000 hasta poco más de 1,3 millones de euros por el material recibido.

Una actividad clave en el interior de Galicia que atrae a fondos de inversión extranjeros

La pizarrera gallega más importante por volumen de negocio y de trabajadores es Cupa Pizarras, perteneciente a Cupa Group, y que desde el 2016 está en manos del fondo americano Carlyle.

La venta comenzó con la intención de Abanca de salirse del accionariado de una compañía en la que había entrado diez años antes, y de la que poseía el 20 % de las acciones; pero finalmente se unieron la mayoría de los socios, pertenecientes a tres de las cinco familias fundadoras. Se adhirieron todos, salvo el consejero delegado de Cupa, Javier Fernández, que decidió continuar como socio y mantiene el cargo.

La plantilla del grupo en aquel momento era de 2.100 personas en todo el mundo, cifra que ha aumentado tras la incorporación de nuevas firmas, con adquisiciones en países como Estados Unidos.

Un convenio al alza

En Galicia son alrededor de 2.500 las personas que trabajan en el sector de la pizarra -se calcula que son cuatro los empleos indirectos creados por cada directo-. Este año, todos los operarios han visto incrementado su sueldo un 0,50 %, que se suma al mismo porcentaje de incremento salarial registrado el año pasado tras la firma de un nuevo convenio colectivo (rubricado entre la patronal y UGT, el sindicato mayoritario en el sector).

Según el acuerdo alcanzado para tres años, en el 2019 la subida para los empleados de la pizarra en Galicia será del 1 %.

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