Padre e hijo montaron una empresa de climatización en Ourense: «Como se está viendo que se acerca el calor definitivo, nos está llamando muchísima gente»

Miguel Cebrián Gómez
Miguel Cebrián OURENSE / LA VOZ

ALLARIZ

Jorge Seoane posa junto a su hijo Paulo próximos a una furgoneta de su recién estrenada empresa.
Jorge Seoane posa junto a su hijo Paulo próximos a una furgoneta de su recién estrenada empresa. Alejandro Camba

Paulo y Jorge fundaron hace dos meses Seoane E-Clim, una empresa con sede en Allariz que trabaja para toda la provincia

23 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Hace apenas dos meses Paulo Seoane y su padre, Jorge, decidieron crear una empresa de dispositivos de climatización, aerotermia y energías renovables en Allariz —aunque trabajan para toda la provincia— porque vieron claro el filón. «Mi padre trabajaba en otra empresa, pero siempre tuvo ese gusanillo de montar algo por su cuenta, así que decidimos lanzarnos», asegura su hijo. Quisieron llamar a su proyecto Seoane E-Clim para sacar pecho a su apellido.

De forma inteligente, su idea surgió de una necesidad de mercado. «Vimos que había mucha demanda y que no se estaba dando abasto. Las empresas no estaban cubriendo todas las solicitudes», aclara el pequeño de los Seoane. Su progenitor sí que tenía nociones sobre el sector, pero para Paulo el universo de los aires acondicionados y las soluciones eficientes era un terreno completamente inexplorado. Trabajó como disyóquey en el último lustro, pero se formó para ser profesor de cocina. «Siempre me ha gustado el tema del emprendimiento y vi una oportunidad en esto. Ahora trabajo físicamente en la empresa, pero la idea es que en un futuro me centre en su crecimiento y en los presupuestos. Por el momento, nos tenemos que dividir porque no damos con todo», comparte Paulo antes de confesar que en un principio pensó abrir un restaurante. Ahora tiene muchas tareas por hacer y asegura que, junto a su padre, llevan trabajando desde el primer día y no han parado hasta ahora.

A diferencia de otras empresas familiares con años de historia, donde las finanzas y los organigramas se entremezclan con la genealogía, los Seoane tuvieron que trabajar codo con codo para sacar la suya a flote. Con los pros y los contras que eso conlleva. «Al tener mucha confianza, a veces se tiende al roce. No te callas por miedo a lo que pueda a opinar porque no es un compañero al que no conoces de nada. Por suerte mi padre es bastante abierto y nos llevamos muy bien», argumenta. Además, asegura que los dos dejan las cosas del trabajo en el trabajo siempre que pueden. «Al ser también disyóquey tengo bastantes cosas que hacer y no me da para pasar mucho por casa. Sin embargo, es verdad que por el momento en el que estamos, con tanta demanda, nos llaman mucho y el tema está siempre presente». Disponen de teléfono de empresa, pero Paulo dice que acaban llamando siempre a los suyos personales. «Nos encargamos de conseguir la maquinaria y todos los elementos necesarios para su instalación y, estas semanas, como se está viendo que se acerca el calor definitivo, nos está llamando muchísima gente», puntualiza.

Con el discurso aprendido, Paulo dice que lo que les diferencia de otras propuestas es la profesionalidad y la inmediatez. «Hay empresas del sector que llevan muchos años y que cuentan con listas de espera de igual tres meses. Al ser nuevos, nos llaman y enseguida estamos ahí», comparte.