La Guardia Civil refuerza sus efectivos ante los robos en el rural

m. rodríguez OURENSE / LA VOZ

ALLARIZ

Santi M. Amil

El subdelegado del Gobierno asegura que habrá más presencia y vigilancia policial

08 feb 2017 . Actualizado a las 05:00 h.

Dar con los autores de los últimos robos violentos ocurridos en el rural ourensano y prevenir otros hechos similares es la prioridad de la Guardia Civil en este momento, según manifestó ayer el subdelegado del Gobierno en Ourense, Roberto Castro. «A toda persona sensata se le revuelve el estómago al contemplar estas actuaciones sobre gente mayor desvalida. Parece que no recuerdan haber tenido madre o abuela al actuar con esa crueldad impresentable. No parecen humanos», reflexiona el responsable de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en la provincia sobre la forma de actuar de estas bandas que asaltaron y golpearon para robar sus pertenencias personas mayores de pueblos de Allariz y de Bande.

Las investigaciones sobre lo ocurrido están en marcha y se están haciendo comprobaciones para averiguar si puede haber conexión entre ambos robos. De momento no se puede adelantar nada que pueda afectar a las pesquisas o dar ventaja a los delincuentes. «Hay que ser prudentes y transmitir a la ciudadanía que a pesar de esto Ourense es una provincia segura. Está claro que no se le puede explicar a estas pobres mujeres agredidas de noche en su casa por personajes deleznables, pero sí hay que manifestar que hay una atención preferente sobre estos hechos, que son en todo caso puntuales», subrayó el subdelegado.

La Guardia Civil va a reforzar sus actuaciones en la zona rural, añadió el responsable, incrementando la presencia de agentes, tanto uniformados como de paisano. «Le damos prioridad a esto por la inseguridad que ofrecen estos hechos, para dar más tranquilidad a la zona rural y para hacer justicia con estas personas mayores que han sufrido estos ataques», declaró Castro a La Voz. La intención de aumentar la presencia física de la Guardia Civil en las zonas en las que supuestamente pueden querer actuar los asaltantes violentos es tanto contribuir con vigilancias a las averiguaciones que están en marcha como disuadir a los autores para que repitan en otros lugares.

Roberto Castro apuntó que no está habiendo un incremento de los robos en la comparación temporal con otras épocas. «Siempre hay alguna cosa, pero no es lo mismo que te roben aperos, herramientas o los productos de la matanza que guardas en un galpón, aunque a nadie le guste. Lo que duele ahora es el ensañamiento con las personas mayores. Por eso se reforzará la vigilancia preventiva con más medios además de los que ya están actuando», aseguró el subdelegado.

Dos sucesos violentos con personas mayores como víctimas ocurridos en tres semanas han devuelto el problema de la delincuencia a primera plana por la gravedad de lo ocurrido, aunque las estadísticas siguen dejando a Ourense como una de las provincias de España en la que menos probabilidad de robos hay. Si en toda Galicia, la posibilidad de que haya robos en viviendas es ya un sesenta por ciento menor que en el resto de España, en la provincia de Ourense es incluso de un 65 % menos. Solo Navarra supera a Ourense en este índice de posibilidades de sufrir menos robos, según un informe de la asociación de aseguradoras españolas.

Sin embargo, el mismo informe de Unespa apunta que en Ourense es la provincia donde se dan los robos más graves -aquellos en el que el valor de lo sustraído se aproxima al del capital asegurado-; así en Ourense, los robos materiales son un 82 % más graves que en el resto de España.

Las plantillas de los cuerpos de seguridad están bajando desde el inicio de la década

El bajo índice de criminalidad respecto a otras provincias españolas y la despoblación en general que sufre Ourense son argumentos para no aumentar significativamente las plantillas de los cuerpos policiales. Si la Guardia Civil tenía a finales del 2010 874 efectivos en la provincia, en septiembre del año 2016 disponía de 838, sobre un catálogo de 927, según la respuesta que dio en noviembre el Gobierno a una pregunta de la diputada socialista Rocío de Frutos en el Congreso. La situación de efectivos mejoró respecto al año 2015, en el que Ourense se quedó en 826 efectivos disponibles de la Guardia Civil, pero no llega al umbral de 850 que se superaba hasta el año 2014.

La ocupación de vacantes en las unidades interesadas se harán «según evolucionen las necesidades del servicio, de conformidad con los estudios que se mantienen permanentemente actualizados para lograr una mejora de los niveles de seguridad de los ciudadanos», según la explicación gubernamental. Hace unos días, la asociación Unión de Guardias Civiles se reunía con el senador García Mañá para exponerle su visión sobre la necesidad de reorganizar los cuarteles y los recursos humanos para prestar un mejor servicio.