«É duro dicirlle á xente que non veña, pero toca»

Los alcaldes del rural insisten en pedir el confinamiento total de los foráneos tras los primeros positivos

Juan Anta es alcalde de A Veiga
Juan Anta es alcalde de A Veiga

o barco / la voz

No se busca demonizar a nadie ni hacerles sentir que en sus localidades natales ya no les quieren ni de visita, pero los primeros positivos en el rural han hecho saltar las alarmas en concellos caracterizados por tener una población envejecida y a los que a finales de la semana pasada llegaron muchos visitantes procedentes de focos con gran número de casos.

«Xa non sabemos que máis facer», decía el alcalde de A Veiga, Juan Anta, después de confirmar el primer contagiado en su localidad. Es una de las personas que llegó de Madrid, en este caso, el pasado viernes. Ese mismo día, Anta firmaba un bando que él mismo calificaba de duro. «Invitar á xente a non vir ao pobo é complicado, pero é necesario, porque supón un risco para todos. É duro dicirlle á xente que non veña, pero é o que toca», contaba. Después de aquel primer bando firmó otro el pasado lunes en el que incluso dejaba su número de teléfono para que cualquier persona que hubiese llegado de fuera le llamase para que le llevasen comida o medicamentos, lo que necesitase, y así no saliese de casa. Además, municipales, se paralizaron las actividades, se puso en marcha un programa de desinfección... e incluso se pidió a la Guardia Civil que hiciese cumplir a rajatabla el estado de alarma. «A unha persoa que vai sen cinto no coche pódeselle avisar, pero a un que anda pola rúa sen ter motivo, non», decía.

Señalaba Veiga que los que llegaron de fuera (Madrid y Euskadi, fundamentalmente) lo hicieron tratando de evitar contagiarse. «Supoño que viron que a situación alí estaba difícil e viñeron para o pobo pensando que aquí non se ían contaxiar, pero sen sopesalo que podían traer eles a enfermidade», relataba.

Anta confiaba en que ahora que ha saltado ya el primer positivo, la población se conciencie sobre la necesidad de protegerse y proteger a los demás. «O 90 % dos veciños están cumprindo ben, pero falta ese 5 ou 10 % que sigue saíndo varias veces ao día comprar ou dar un paseo», decía.

Pidiendo confinamiento

El bando del alcalde pidiendo a los foráneos que no viniesen no es un caso único. Similares eran los textos que firmaron entre otros, los regidores de A Pobra de Trives, Patrica Domínguez, y San Xoán de Río, Xosé Miguel Pérez, también la semana pasada. Llegó cuando ya habían sido muchos los foráneos instalados en el Macizo Central procedentes de zonas con gran número de contagios. Conscientes de esta situación, junto al regidor de Manzaneda, Amable Fernández, lanzaron un nuevo comunicado pidiendo a esas personas que se quedasen en casa sin salir absolutamente para nada. Les ofrecían la posibilidad de llevarles a casa la compra, los medicamentos o cualquier otra cosa que necesitasen. La regidora trivesa lamentaba en las redes sociales que solo una persona se hubiese puesto en contacto con el Ayuntamiento por esta situación, consciente de que son más los casos. La comarca, hasta el momento, sigue libre de contagios por coronavirus.

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