«Paisaje, vino y comida se potencian entre sí y el resultado es una maravilla»

Carlos Cortés
Carlos Cortés MONFORTE / LA VOZ

A TEIXEIRA

Suscriptores de La Voz visitan Adega Vella, la bodega abierta en una vieja abadía

13 abr 2026 . Actualizado a las 16:09 h.

Las viñas de Abeleda, en el municipio ourensano de A Teixeira, suelen presentársele como una sorpresa al visitante primerizo. Están muy cerca de los ampliamente conocidos bancales de Doade, que caen desde alturas imposibles en la orilla contraria del río Sil, en el lado lucense de la Ribeira Sacra. Las viñas cultivadas en los promontorios de Abeleda no miran directamente al cañón del Sil y ocupan menos superficie que los de Doade, pero componen un cuadro también espectacular y son una visita como mínimo tan recomendable como los de la otra orilla. Allí se celebró esta jueves una nueva sesión de las Xornadas de Cata que organiza La Voz en esta denominación de origen con la colaboración de la Diputación de Lugo. Fue además la primera visita que contó con la presencia de la nueva presidenta de la Diputación, Carmela López.

Los suscriptores que participaron en esta jornada conocieron por dentro las instalaciones de Adega Vella. No es de las bodegas más antiguas de la denominación de origen Ribeira Sacra, porque empezó a funcionar en el 2005, pero se encuentra en un edificio con mucha historia. «Es una vieja casa de labradores construida en el siglo XII como una pequeña abadía pegada a la iglesia de Abeleda», explica Marisol Borrajo, la gerente de la bodega.

Los visitantes llegaron en autobús e hicieron una visita a las instalaciones acompañados por personal de la bodega. Los responsables de Adega Vella llevan años preparándola para el enoturismo con una serie de reformas sucesivas que todavía no han terminado. Su esfuerzo ya tiene recompensa, porque es una de las bodegas más visitadas de la Ribeira Sacra. El año pasado recibieron a cerca de 11.000 personas.

Los integrantes de este grupo de suscriptores procedían de diferentes puntos de Galicia, aunque la mayoría son de A Coruña. Es el caso de Miguel Planas, que ya conocía la Ribeira Sacra, pero nunca había estado en Abeleda. «Me sorprendió —admite—, por el verdor del río, las viñas en bancales, la altura de las montañas... es un paisaje muy bonito».

También había probado vinos Ribeira Sacra, pero el conjunto de la cata, los platos preparados para la ocasión y el paisaje le parecieron una experiencia nueva: «Paisaje, vino y comida se potencian entre sí y el resultado es una maravilla».

La cocina: sardina marinada, espárrago triguero y carrillera

Como es norma en esta serie de visitas organizadas por La Voz a visitas de la Ribeira Sacra, el menú que este grupo de suscriptores probaron en Adega Vella fue elaborado por el cocinero monfortino Manu Rodríguez, que para idearlo tuvo en cuenta las características de cada uno de los vinos que se iban a servir en la cata. El primero de esos vinos fue el godello en barrica 1904, y lo sirvieron junto con sardina marinada con manzana verde y crujiente de alga. En segundo lugar, este grupo de visitantes probaron el tinto joven Rosa do Frade que el cocinero maridó con un preparado de

espárrago triguero ecológico con tomate seco y queso galmesan. La bodega había elegido para el tercer y último lugar su tinto en barrica Aleluia, un vino para el que Manu Rodríguez elaboró una carrillada de porco celta acompañada con un carpaccio de setas y castañas.