La producción de miel cayó más del 50% por las heladas, los incendios y la sequía

El Consello Regulador verificó un descenso del 38 % del producto que entró en las envasadoras gallegas


xinzo / la voz

El 2017 fue un año pésimo para la apicultura, al igual que para otros sectores vinculados al campo en Ourense. A falta de cifras definitivas, las más de 70.000 colmenas que hay repartidas por la provincia produjeron menos de la mitad que un año normal, pasando de algo más de un millón de kilos a medio millón.

Esta caída fue especialmente acentuada en Verín, A Gudiña o A Limia, según fuentes del Consello Regulador da Indicación Xeográfica Protexida Mel de Galicia. El descenso en el número de kilos que entraron a granel en las plantas envasadoras reconocidas cayó de los 594.000 de 2016 a 369.000 del 2017. Fue un descenso muy significativo de un 38 %, aunque la cifra comercializada apenas bajó de 315.000 a 300.000 kilos, según el organismo que controla el sello de calidad.

Las heladas del mes del pasado mes de abril, la eterna sequía que comenzó en verano y se prolongó todo el otoño y, en menor medida, los daños por los ataques de la avispa asiática y por los incendios, estuvieron detrás de este significativo bajón. Por el contrario, la recolección de producto en zonas de la costa pontevedresa y coruñesa, no tan afectadas por la helada y la sequía, fue óptima. «Ha sido un año peor que los anteriores a nivel global», explica la presidenta del consello, Esther Ordóñez Díaz, que matiza que la demanda de la mejor miel gallega sigue pujante en toda España.

Una subida de precios

El descenso tuvo un aspecto positivo para los apicultores: el alza de los precios. Algo lógico debido a la alta demanda y la escasa oferta. Durante buena parte de la campaña (no hay apenas miel a granel para vender desde Navidad) el precio subió hasta cerca de los 5,5 euros el kilo, por los 4,2 de la campaña anterior.

Ourense es la provincia gallega con más colmenas, con cerca del 40 % del total. En Galicia se contabilizan más de 150.000 siento la tercera comunidad autónoma en número de explotaciones, con cerca de 4.000, de las que 300 están reconocidas por el Consello Regulador Mel de Galicia. La producción media gallega un año-tipo ronda entre los 2,5 y los 3 millones de kilos. Cerca de la mitad de la producción se exporta a otros países.

Los retos del sector pasan por una mayor profesionalización y formación de los profesionales y por un incremento del número de colmenas por apicultor -ahora hay unas 40 de media por las 20 de hace algo más de una década-.

«No recogí nada de las colmenas, fue una campaña pésima»

Román Cid es un veterano apicultor de Celanova que lleva décadas formando a jóvenes profesionales y cultivando este producto. Remarca que el 2017 fue una campaña lamentable. «En muchas zonas de la provincia no se recogió absolutamente nada. Es difícil realizar cálculos pero puede que se recogiera poco más de una cuarta parte con respecto a un año normal en algunas comarcas, sobre todo en A Limia, Celanova o Verín. Yo no recogí ninguna miel. Fue una campaña pésima», explica.

La asociación de apicultores Abellas Nais, en la que se integra Cid, celebró una asamblea el pasado fin de semana en Verín. «Tratamos de que haya más apicultores y cada vez más profesionalizados y más formados. La clave es apostar por la calidad, ya que la demanda de este producto está creciendo». «Es importante que los asociados tengan cada vez más colmenas como media. Esperamos que el número siga aumentando y que vaya a más el número de apicultores ourensanos en los próximos años», señaló Cid.

Las perspectivas para el 2018 son positivas: «Por el momento, ha llovido y las expectativas son favorables. La primera miel de la temporada no se recogerá hasta mediado de agosto o principios de septiembre, dependiendo de las zonas».

Las demandas ante la Xunta de esta agrupación -formada por 80 apicultores de las cuatro provincias gallegas, aunque la mayor parte de ellos son ourensanos- se centran en la dotación de medios para luchar contra la avispilla y en la continuidad de cursos formativos.

Esther Ordóñez, presidenta de la IXP Mel de Galicia: «El mercado demanda cada vez más producción gallega»

s. martínez

La presidenta del Consello Regulador de la IX Mel de Galicia, Esther Ordóñez Dios, remarcó que la campaña 2017 estuvo marcada por las incidencias climatológicas. «En zonas como A Gudiña, Verín o A Limia la producción no fue en muchas colmenas ni de 10 kilos. La helada y la sequía dañaron a muchas explotaciones en Ourense», matizó. Dejando a un lado la mala campaña del año pasado, Ordóñez remarcó que «la demanda de miel con contraetiqueta oficial en Galicia no para de crecer. El mercado pide más producción. Si se produjera más, se vendería toda igual».

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