Antela y Barco alzaron el telón con una gran imagen a domicilio

OURENSE

El capitán antelano Pedro despeja un balón en presencia de su compañero Sandro
El capitán antelano Pedro despeja un balón en presencia de su compañero Sandro Pepa Losada

El Arenteiro fue la cruz de la moneda al ceder los puntos en el epílogo

08 sep 2026 . Actualizado a las 04:14 h.

La Tercera Federación vuelve a contar con tres representantes ourensanos y, en un curso que se antoja muy reñido, el trabajo de la pretemporada dio sus frutos a pesar de los inconvenientes que han estado a la vista.

Quizás el que más motivos tenía para celebrar es Bruno Gómez. Su Antela sigue instalado en ese estado de felicidad que decretó su plantel desde la exigente eliminatoria de ascenso en la que dejaron en la cuneta al Betanzos y al San Tirso. En Cantarrana se medían a un clásico de la categoría al que tumbaron con un gol tempranero de su joven turolense, Iñaki Bellido, una apuesta del club que lo convenció de que sería importante en su primer año sénior.

«Estamos muy contentos por el resultado y además creemos que fue justo. En la primera parte creo que fuimos mejores. En la segunda nos juntamos más para protegernos atrás y es cierto que ellos intimidaron más con el juego de balón parado y centros laterales, pero nadie va a ganar sin pasar apuros en esta liga», explicaba el técnico ourensano, que alabó el trabajo de sus hombres y se muestra contento con la plantilla, si bien, confían en un esfuerzo más para reforzar la parcela del mediocentro: «Sabemos que nuestro mercado es el que es, pero el equipo está trabajando bien. Acabamos de empezar, pero todos están con mucha ilusión».

La segunda pugna con presencia provincial no podía contentar al Arenteiro y al Barco al mismo tiempo. Esta vez fueron los valdeorreses los que se llevaron el gato al agua. El combinado dirigido por Agustín Ruiz se mostró más maduro, pese a los problemas de lesiones que han diezmado su preparación en las últimas semanas: «Fue una victoria muy buena, apenas estamos empezando a recuperar gente y, por lo menos no tuvimos que adelantar su vuelta. Además nos encontramos con un terreno de juego que supongo que estará mejor más adelante, pero el domingo estaba muy irregular y con el césped muy alto».

El técnico tiene claro lo que quiere para su equipo y sus integrantes comenzaron bien. «Tuvimos dos ocasiones claras al principio, después del partido se equilibró bastante. La segunda mitad siguió por esa tónica, porque en un campo así, sino estás atento a los segundos balones, el juego se convierte en un correcalles y se descontrola. A mí no me gusta esa falta de control», esgrimía Agustín, antes de asumir que el gol llegó en un córner y un balón que se escapó al portero rival. Aún con la campaña iniciada, espera algo más: «El club quiere mantenerse sin agobios y sin renunciar a nada, por supuesto, pero espero algún refuerzo más para poder rotar y exigir a los que juegan».

Es una pretensión a la que también se suma Marc Vidal en el Arenteiro y no precisamente por el marcador. «Por si fuera poco, se nos lesionaron David Nespereira y Adrián, en una zona defensiva en la que ya estábamos justos. Con todo lo que pasó en el verano y planificando contra reloj, aún tenemos mucho trabajo por delante», apuntó el lalinense.

Con todo, se mostró orgulloso del esfuerzo de sus futbolistas: «No les puedo reprochar nada, teníamos en frente a un equipo que será muy difícil meterle un gol y aún así tuvimos nuestras opciones, solo nos falta mejorar algo más en el último pase y conjuntar el equipo. En la segunda mitad tuvimos 20 minutos en los que fuimos superiores».