La reina Letizia celebra los 50 años de Adolfo Domínguez en Ourense como embajadora y clienta

Uxía Carrera Fernández
UXÍA CARRERA OURENSE / LA VOZ

OURENSE

La monarca conoció todo el proceso productivo y creativo de la marca gallega en una visita a la fábrica de San Cibrao das Viñas

24 jul 2026 . Actualizado a las 21:25 h.

La reina Letizia visitó este viernes la sede de Adolfo Domínguez, en Ourense, por el 50 aniversario de la marca. Es una de las grandes embajadoras de la marca gallega y ha querido conocer a fondo su proceso creativo recorriendo las instalaciones del polígono de San Cibrao das Viñas. Como muestra de su apoyo a la firma, se presentó con un vestido de las actuales rebajas, que luce un estampado veraniego. La moda ourensana lleva siendo el sello de la monarca durante este mes, llevándolo en el partido final del Mundial y en el recibimiento a los jugadores de la selección española en el Palacio de la Zarzuela. «Su Majestad era clienta ya antes de ser Princesa y Reina y sigue viniendo a nuestra tienda como una más», presumía Adriana Domínguez. 

La recibieron Adolfo Domínguez; su mujer, Elena González; sus hijas Adriana Domínguez, presidenta ejecutiva, y Tiziana Domínguez, directora de diseño. Y la acompañó el secretario de Estado de Industria, Jordi García. La primera parada en la fábrica fue un showroom con la colección Zenit. Se trata de la línea primavera verano de este 2026, con la que la marca textil ya desfiló en la Madrid Fashion Week. La reina recorrió los maniquíes que simulaban una tienda para ver de primera mano el patronaje experimental, los bordados y las puntadas que caracterizan a esta colección. De ese comercio en forma de escaparate salen las prendas que se venden en los 54 países en los que tiene presencia la marca

Después del primer vistazo a las prendas, el resultado final del proceso textil, descubrió cada uno de los departamentos que hacen posible el producto. En esos pasos previos, conversó con los empleados para conocer su trabajo. «La verdad es que saludó a todo el mundo», contó la presidenta ejecutiva. Pasó por el Ágora, que es el laboratorio creativo de la firma, donde se idean de cero las colecciones. Después, pudo ver el día a día de la creación en las secciones de diseño hasta llegar al punto de partida: el patronaje. Una modelo vistió uno de los trajes que la firma está preparando. Adriana Domínguez le explicó que se trata de una pieza que hicieron una sola vez, funcionó y lo están confeccionando de nuevo. «La chaqueta tiene un drapeado que la gente no encuentra en otro sitio», le indicó. Como le explicó uno de los trabajadores, se cuida el diseño, el tejido y la visibilidad de la tela.

Para cerrar la visita, la reina Letizia se hizo una foto de familia con todos los trabajadores de la firma, desde los creativos hasta los de logística. La despidieron con aplausos y vítores de «¡Viva la reina!». «Ha sido muy espontáneo, creo que es una Reina que construye país, que apoya a la industria y a nosotros», defendió la presidenta. Adriana Domínguez mostró su orgullo por recibir la visita de Letizia, sobre todo por haberse trasladado hasta Ourense, una de esas provincias alejadas de las grandes capitales del país. «Que venga aquí a apoyarnos es algo que nos ha llegado al corazón», añadió. Especialmente mientras celebran el 50 aniversario de la marca. La firma ourensana comenzó su trayectoria cinco décadas atrás como una sastrería familiar, se transformó en una marca pionera de prêt-à-porter y alcanzó ya una gran proyección pública en la década de los 80. Desde entonces se expandió hasta los más de 370 puntos de venta presentes en más de 50 países. 

El vínculo de la Reina con Adolfo Domínguez se remonta a muchos años atrás. Adriana defendió que es una gran embajadora de toda la moda española. Concretamente de la firma gallega, es clienta desde que era periodista, antes de pertenecer a la Casa Real. Y así continúa. «Nosotros nos hemos ofrecido muchas veces a enviarle cosas y ella no quiere, siempre viene a la tienda, no quiere estar en ninguna zona VIP sino con los clientes. Es una inspiración», concluyó. Además, les trasladó un especial interés por el proyecto de recuperación del lino. «Nos ha pedido que podamos involucrar a la industria, incluso salir de la moda e ir a la agricultura», explicó. El lino gallego fue «el más bueno del mundo» y la monarca mostró su apoyo para transformarlo en industria.