Alfonso Rueda estima que este proyecto estará ejecutado en un plazo de 30 meses
22 jul 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La Xunta ya ha dado el paso definitivo para culminar la vertebración del tráfico en la zona periurbana de Ourense. El proyecto de la Ronda Este inicia su fase de licitación para la construcción de su último tramo, una infraestructura estratégica que cuenta con una inversión de 12.776.357,31 millones de euros. Las empresas interesadas tendrán hasta el 7 de septiembre para presentar sus ofertas, con la previsión de adjudicar la obra antes de que finalice el año. A partir de ese momento, se abrirá un plazo de ejecución de 30 meses para levantar un trazado que cuenta con un total de 1,5 kilómetros y conectará los municipios de Ourense y San Cibrao das Viñas.
El nuevo vial parte de la rotonda de la carretera OU-510 y discurrirá hasta la rotonda de la N-525, donde conectará con los accesos a la autovía A-52. A pesar de su corta longitud, la obra permitirá completar la Ronda Este que se inició en fases anteriores por Ceboliño, A Granxa, Rairo, Benposta y Seixalbo. Su principal objetivo es segregar el tráfico de paso provincial e industrial para una mayor fluidez en la ciudad. La infraestructura facilitará una vía de altas prestaciones que permitirá circular a 90 kilómetros por hora, reduciendo sustancialmente los tiempos de viaje.
El proyecto, cuya tramitación administrativa se ha demorado durante diez años debido a condicionantes administrativos, técnicos y ambientales, tiene un diseño que minimiza el impacto sobre el territorio y no afectará a ninguna vivienda. En su trazado destaca la habilitación de un carril adicional en la zona de subida desde el río Barbaña para facilitar el adelantamiento de vehículos lentos. La obra también contempla tres estructuras de ingeniería principales: un paso inferior coordinado con Patrimonio y Turismo para desviar el trazado de la Vía da Prata del Camino de Santiago y la capilla de Santa Águeda; un paso inferior bajo la línea del AVE mediante una estructura hincada en coordinación con Adif; y un viaducto de 90 metros de longitud sobre el río Barbaña. La vía contará también con caminos de servicio laterales para asegurar el acceso a las fincas colindantes sin interferir en el tráfico principal.
El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, destacó el impacto de esta actuación: «A Rolda Leste vai permitir retirar tráfico de Ourense, de sitios céntricos que non teñen que soportar esa carga, e facer conexións moi importantes en menos tempo». Rueda lamentó el largo periplo que hubo que pasar hasta finalmente poder sacar adelante este proyecto, y prometió que, en obras futuras, tratará de que estos plazos no se demoren tanto.
Estuvieron presentes distintas autoridades locales y provinciales que subrayaron el valor estratégico de la infraestructura. Aníbal Pereira, teniente de alcalde de Ourense, valoró positivamente la obra: «Vainos solucionar moito a papeleta, sobre todo pensando na cidade», Pero también reflexionó sobre la burocracia instando a «remar todos na mesma dirección para evitar que eses trámites administrativos nos colapsen». «É unha obra fundamental para liberar o tráfico que hai agora mesmo na rúa Marcelo Macías e no polígono de San Cibrao», resaltó la alcaldesa de San Cibrao das Viñas, Marta Nóvoa, recordando que la demora de diez años responde a que «é unha intervención complicada na que entran moitas administracións». Finalmente, el presidente de la Diputación de Ourense, Luis Menor, celebró la licitación: «Estamos a investir en practicamente o 50 % dos habitantes da provincia». El titular del Gobierno provincial aseguró que, aunque se trate de una obra de pequeña extensión, implica una importante inversión.
El polígono de San Cibrao contará con una superficie de más de 300.000 metros
La licitación del último tramo de la Ronda Este de Ourense es uno de los proyectos que la Xunta llevará a cabo junto con otros en diferentes puntos de Galicia. El presupuesto para esta obra se enmarca en la propuesta de mejora de las carreteras gallegas, tarea que cuenta con un total de 54 millones de euros. A esta intervención se le suman otras que se están realizando o comenzarán en poco tiempo en el territorio ourensano.
Alfonso Rueda destacó que desde la Xunta se destinaron un total de 35 millones de euros —incluyendo la Ronda Este— para los trabajos de la OU-540, entre Celanova y Bande —que ya se encuentra en obras—; la OU-533, entre A Gudiña y Viana do Bolo, en información pública; o la senda peatonal en la OU-402 en Reza, que también se está en obras. «Se temos a colaboración das outras administracións, todo é máis sinxelo e moito máis rápido», sentenció el titular autonómico, tras destacar la importancia de estas obras.
Por su parte, Luis Menor agradeció la «discriminación positiva» de la Xunta hacia la provincia de Ourense en cuanto a estas inversiones, a las que añadió otros dos proyectos de vital importancia. Uno de ellos es la ampliación de la superficie del polígono de San Cibrao, que superará los 300.000 metros y se convertirá en el más grande de Galicia: «Virá a sumar emprego industrial e de calidade». En materia turística, Menor avanzó que se inaugurarán las últimas fases del parque acuático de Monterrei.