El barrio ourensano de A Ponte tardará en recuperar la normalidad tras el incendio

Miguel Ascón Belver
Miguel Ascón OURENSE

OURENSE

El edificio, ya con dos estabilizadores metálicos en su fachada.
El edificio, ya con dos estabilizadores metálicos en su fachada. M. A.

La acera y el carril bici siguen cortados y los vecinos del edificio desalojado no podrán volver al menos hasta el lunes

04 jun 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La recuperación de la normalidad en el barrio de A Ponte tras el incendio de un edificio el pasado sábado va para largo. El inmueble, situado en la esquina de la avenida de As Caldas con la calle Vicente Risco, quedó completamente arrasado y solo aguantaron en pie las fachadas, pero amenazan con derrumbarse y el Concello de Ourense ha iniciado unas obras de emergencia para apuntalarlas. Por ese motivo ha sido necesario acotar con vallas la zona, quedando cortado el paso para peatones por la acera y un pequeño tramo del carril bici estrenado recientemente en la avenida de As Caldas.

Los vecinos del edificio colindante al que se quemó el sábado, el situado en el número 3 de la calle Vicente Risco, siguen con especial atención la evolución de los trabajos. Cuando ocurrió el incendio, los residentes en la segunda y tercera plantas fueron desalojados y no han podido volver a sus casas. Tampoco ha reabierto todavía la Farmacia La Pontina. Según explica una de sus responsables, Cristina Cuquejo, desde el Ayuntamiento les han comunicado que no podrán regresar al menos hasta el próximo lunes, día 8 de mayo.

El edificio ya ha recuperado el suministro eléctrico, pero el desalojo se mantiene por motivos de seguridad. Preocupa especialmente el portal porque está pegado al inmueble que se incendió. Es en ese punto es donde se han concentrado los trabajos de los operarios durante los últimos días, apuntalando la estructura para que los vecinos puedan entrar y salir sin peligro. Mientras, Cristina Cuquejo explica que ellas siguen trabajando como si se tratase de una «farmacia móvil», especialmente para llevar los medicamentos a los 21 pacientes integrados en el sistema de pastilleros del Sergas. Al resto de clientes se dirigen a través de un cartel colocado en el establecimiento: «Tenemos muchas ganas de volver a encontrarnos con vosotros y devolveros todo el cariño recibido».

Críticas sindicales

Tras el incendio del pasado sábado se suceden las críticas sindicales por la falta de efectivos en el parque de bomberos. El presidente de la junta de personal, Javier Nóvoa, asegura que solo había seis para apagar el fuego y desalojar a los vecinos del edificio colindante. En nombre del CSIF, reclama refuerzos para el servicio y alaba el trabajo realizado por los profesionales. «Arriesgaron sus vidas para salvar las de los demás. Es un milagro que no hubiese una tragedia», resume Nóvoa.