Los héroes del ascenso de la UD Ourense: «Teníamos nivel, somos un equipazo»

OURENSE

Justino Barbosa es abrazado a su llegada por el utillero Paco Muñoz, nada más llegar el autobús a O Couto
Justino Barbosa es abrazado a su llegada por el utillero Paco Muñoz, nada más llegar el autobús a O Couto Miguel Villar

Viti, capitán ourensanista, reivindicó a sus compañeros nada más regresar a O Couto con la alegría del ascenso en Cuenca

01 jun 2026 . Actualizado a las 21:15 h.

La celebración por el espectacular ascenso de la UD Ourense a la Primera Federación comenzó en Cuenca y todavía tiene agendado un encuentro con el grueso de su afición en la praza Maior. Por eso la llegada de los héroes de la plantilla vermella a O Couto estaba marcada aún por el cansancio del viaje y la tensión descargada tras una gesta inolvidable.

Viti Nieves, capitán del equipo, describía bien el sentir de todos: «Todavía no somos conscientes de lo que hemos conseguido. Lo estamos celebrando, pero ya le daremos el valor que tiene cuando estemos un poquito menos eufóricos y lo veamos con perspectiva».

El polivalente futbolista vivió una situación especial, sin opción de ayudar en el césped. Eso no impidió que su presencia fuera visible. «No tuve la suerte de disfrutar el último tramo de temporada jugando por la lesión que tuve, pero sí lo disfruté como el que más como compañero, como aficionado. Nos lo merecemos muchísimo, no solo por el hecho de lo que conlleva, un equipo como el nuestro con un presupuesto menor que la mayoría de los rivales. Al final, es una sorpresa, pero menos, porque tenemos el nivel, somos un equipazo y por eso lo hemos conseguido. Aunque haya gente que diga que sonó la campana o hubo suerte. Fuimos mejores que nuestros rivales y ascendimos porque nos lo merecimos», reivindicaba el capi.

 

Y es que Viti tuvo también una perspectiva más amplia de lo que se ha peleado en el bando ourensanista para llegar hasta aquí: «Lo hablábamos con Varo y Champi. Vivimos muchas cosas. Tuvimos la suerte de estar en momentos muy bonitos, tres ascensos con este. Pero también tuvimos una etapa de descender, quedarnos y pasar por otras que fueron difíciles. Ahora nos toca disfrutar de esto».

Y en eso también está Migui Fernández. El carballiñés cobró mayor protagonismo en el momento culminante de la temporada y, aunque saltó desde el banquillo en La Fuensanta, volvió a ver puerta. «Muchos ni lo hemos asimilado, mucha fiesta y todos muy contentos, pero aún queda lo mejor, que será celebrarlo con la afición», explicaba antes de admitir que marcar en un encuentro como el de la eliminatoria es un recuerdo imborrable, porque «fue la alegría máxima, el resultado de una temporada muy trabajada y de un esfuerzo importante por mi parte y por la de todo el equipo, un momento único».

Como valoración de la temporada, el extremo tampoco olvidó destacar como se levantaron del bache: «Al principio, cuando las cosas no iban bien, había dudas en torno al club y a los jugadores. Por entonces era inimaginable estar donde estamos hoy. Sabíamos que teníamos buen equipo, pero esto nadie lo pensaba. Tenemos que agradecerle el apoyo a la afición».

Una afición de la que también se acordó Fernando Currás, resaltando sobre todo lo que vio en Cuenca. «Hay momentos en que nuestros seguidores ven a los jugadores como suyos, ese sentimiento de pertenencia que siempre quisimos fomentar en el club. Los tratan como si fueran de su familia», subrayó el que fuera presidente del club y ahora tiene asignada la parcela deportiva: «El objetivo era asentarnos en la categoría y comprobar cuanto nos faltaba para luchar por el ascenso, pero todo lo hemos conseguido en un año, porque esta plantilla tiene un mérito brutal, al igual que Borja Fernández, que ha demostrado la clase de entrenador que es. Es una locura lo que han conseguido». Méritos a los que el exfutbolista añade su obsesión por el fútbol de cantera y todo lo conseguido con ascensos a División de Honor Cadete e Infantil. Un curso redondo.