UD Ourense, distinto escudo y la misma pasión

OURENSE

La comunión entre afición y equipo quedó de manifiesto en un paseo en bus descapotable hasta la plaza Maior con recuerdo al CD Ourense

02 jun 2026 . Actualizado a las 23:36 h.

Era el momento de celebrar el ascenso de la UD Ourense a la Primera Federación y los fieles seguidores del equipo se lanzaron a la ciudad para ver de cerca a sus jugadores, que partieron de O Couto para dirigirse a la praza Maior por la rúa Progreso.

La música a todo volumen, La Morocha colándose en la fiesta como en los equipos de medio y hasta el Dragostea din tei, con ese estribillo pegadizo que pocos reconocen como rumano. En las primeras paradas, abundaron los hinchas que querían hacerse fotos con Borja Fernández, alguno dándole las gracias de paso por guiar al equipo a la cima del fútbol federativo y en las puertas del profesional.

A la llegada a la plaza, atronó la música de la Disco Verbena, ya habitual en los campos de la provincia. Y a ritmo de la Superestrella de Aitana, la plantilla subió al escenario con Javi Labrada enarbolando una gran bandera con los colores ourensanistas. El presidente Javier Orbán conectó pronto con su masa social, alabando el desinteresado esfuerzo de su directiva. «Espero que as nosas familias non cambien a pechadura, porque seguiremos traballando aquí», resaltó a voz en grito.

Borja Fernández también palpó de cerca el cariño de la afición, antes de bromear con su conocido «Champi solta o balón» y descubrir ante el público las lágrimas de dos hombres hechos y derechos como Varo y Viti: «Es un club con mucha gente detrás».

Tampoco faltó el chascarrillo del doctor Cabaleiro, el único médico deportivo que no es traumatólogo, sino psiquiatra, según sus propias palabras. Sí fue el galeno crucial en la reconversión del CD Ourense en UD Ourense, ourensanismo al fin y al cabo.

La fiesta, a la que no le faltaron varias entonaciones del obligado «Xurxo Bouzo, sempre con nós», cobró otra dimensión con la salida al escenario de el Gato de Cangas, más conocido como Manu Vizoso. Erigido en una especie de Pepe Reina ourensanista, fue el encargado de presentar uno por uno a los héroes del ascenso, a los que por supuesto describió con minuciosidad. Siendo el dos Varo Fernández, atronó de inmediato el sentido «Varo Varo» de los de vermello, tanto dentro como fuera del escenario. Manu Núñez le que quitó el micrófono, para recordar que su hijo nacerá el próximo septiembre y «contará con la mejor madre».

También se lanzó a parlamentar el experimentado Rufo, en su caso para pedir perdón: «Me pidieron que colaborara en la permanencia del equipo y no lo hemos podido cumplir. Nos vamos a Primera». Mención especial necesita la intervención de Justino Barbosa, al cual ya designaba el guardameta como uno de los más queridos en la grada. El extremo exhibió vozarrón y terminó bailando a los acordes de Michael Jackson con buen flow.

Youssef Zayzoun, que llegó como refuerzo de verano, se marcha como Pepiño y Champi, uno de los carismáticos capitanes, alardeó de una locuacidad que no suele ser habitual en él.

La piña de la UD Ourense es de uno de los grandes secretos de su éxito y hasta los más jóvenes, como Noel Cabanas, eran capaces de hacer doblar las rodillas a todos los asistentes a la céntrica plaza. Tampoco faltó el recuerdo a alguno que abandonó la plantilla, como Víctor Gamarra, o a un Santi Prado al que hicieron subir al escenario en cuanto lo vieron entre el público. Simón Luca cantó por Nino Bravo y el joven Roi Currás cerró un día completo que incluyó su examen de la PAU, enfundado en la camiseta del ascenso. Faltaría más.

Abucheos a Jácome

En el inicio del acto, se hizo con el micrófono el concejal Aníbal Pereira, exjugador además del CD Ourense. Pese a que le pidieron que diera paso a los jugadores, insistió en presentar el acto y cuando le dio paso al alcalde los abucheos y silbidos se incrementaron. En el 2020 Jácome puso sobre la mesa una propuesta para fusionar a la UD Ourense con el Ourense CF. El primero de los clubes rechazó ese proyecto y el alcalde reaccionó con críticas en un tuit, aún no borrado en el que decía: «En asamblea comunista (UDO) celebrada hoy en el Auditorio, rechazó cualquier opción de tener un club en las ligas profesionales, condenando al equipo a arrastrarse por la Tercera División o Regional Preferente, o bien a desaparecer».

Los propios jugadores también se manifestaron sobre el tema, con un jocoso cántico de «somos comunistas». Fue otra de la reivindicaciones de un club que tiene muy claros sus valores y la forma de defenderlos.