Los veteranos que abrieron la aventura de la UD Ourense en los campos de tierra vibran con el ascenso a Primera Federación

OURENSE

Miembros de la primera plantilla de la UD Ourense, reunidos doce años después en O Couto
Miembros de la primera plantilla de la UD Ourense, reunidos doce años después en O Couto MIGUEL VILLAR

Los integrantes de la plantilla del 2014 volvieron a pisar el campo de O Couto

31 may 2026 . Actualizado a las 21:51 h.

¿Quién va a querer jugar en la Tercera Regional? Era una pregunta que sobrevolaba el naciente proyecto de la Unión Deportiva Ourense, con aquella urgencia de recoger cuanto antes el testigo de un histórico fundado en 1952, que bajaba persiana por sus deudas en el 2014. La respuesta la resume —doce años después— un Ramón Dacosta con escaño destacado en el panorama del fútbol provincial: «Algunos ya estábamos fuera de forma y ponías en la balanza si te arriesgabas a una lesión. Pero también éramos amigos que jugamos muchos partidos juntos y la tristeza de la desaparición del Ourense nos unió para convencernos de que teníamos que hacer ese esfuerzo. Después se convirtió en una temporada inolvidable».

Fue el principio, el germen de lo que sucedió el pasado domingo con más de 5.000 personas celebrando el 1-0 del partido contra el Conquense e incluso más pendientes de lo que suceda hoy en La Fuensanta. El mismo Dacosta va más allá y recuerda el efecto gurú de un ourensanista de pro. «El doctor Cabaleiro puso la semilla que venía del Ourense. Fue el que nos convenció de que unidos éramos más fuertes y que además empujaríamos más reuniendo a varias generaciones de ourensanistas en el mismo equipo», explicó el futbolista que llegó a debutar en Primera con el Celta, además de pasar por el Alavés, Hércules o Cádiz.

En el filo de la cuarentena, cuando Ramón se enfundó la nueva camisola unionista, su edad era superada incluso por jugadores como Víctor Arias o Chechu. Se muestra incluso agradecido a todo aquel grupo: «No pude ir al estadio el domingo, porque estoy convaleciente de una intervención quirúrgica, pero cuando vi a Adolfo, a Santi o a Julio Salgado con aquella camiseta, animando en las gradas de O Couto me emocioné. Y eran muchos más los que estaban, porque somos una gran familia».

Aquellos chicos del CD Ourense, convencidos por Cabaleiro Fabeiro para prestar un nuevo servicio a la causa vermella, siguen —en efecto— portando los mismos colores años después, junto a otros que se involucraron en una causa que guiaron en los primeros años Antonio Dacosta y Rubén García desde el banquillo, con Perfecto Rodríguez, Peluso, en la dirección deportiva.

Después llegó un Fernando Currás que, tras cerrar su etapa en Melilla, no dudó en integrarse en una estructura en la que estuvo cuatro cursos como entrenador del primer equipo, además de asumir la presidencia, el trabajo en las categorías de base e incluso la Escoliña, en primera persona. Jorge De Dios avanzó en la escalada generacional y Borja Fernández, todo un profesional con muescas de pelotero en el Real Madrid, Mallorca, Getafe, Dépor o Real Valladolid, entre otros clubes, le dio un acelerón al equipo de su ciudad.

Y una fiel afición, vértice del esquema de fútbol popular (un socio, un voto), nunca se ha bajado del tren. Es otra seña de identidad de una propuesta que nació para quedarse, para crecer. El mismo Dacosta, que también ha pasado por el sillón de presidente, reconoció sentirse más incómodo incluso que en aquellos inicios en los que se jugaba el físico: «Me alegra que la gente se acuerde de aquella época. En aquellos campos de tierra nos conocía todo el mundo y nos valoraba. Recuerdo días como el que nos llevó a Parada do Sil, la nieve en Vilariño Frío y el día en que nos trataron con tanto cariño en Salamonde. En realidad siempre nos trataron muy bien en todas partes y no faltaban nuestros aficionados acompañándonos. Hasta 600 ó 700 más de una vez. Y pese a la edad, hacíamos cosas que no se solían ver en aquellas categorías».

Un excapitán del CD Ourense como Adolfo Domínguez Cendón se convirtió también en el portador del brazalete en aquella colección leyendas, que se puso el traje de faena para iniciar otra historia. Distinta, pero igual de emotiva que la heredada en una transición de primavera-verano, en la grada de O Couto. Doce años después, tocan a la puerta de la tercera categoría estatal. Un largo viaje comienza por ese valioso primer paso.

La previa

Borja Fernández se repite al hablar de la personalidad de la UD Ourense, pero no es una reiteración casual. El técnico sabe que la combinación de solidez y el buen uso del balón son una receta mágica que marca el camino de su formación.

En la previa del decisivo partido de La Fuensanta, incluso dos de los goleadores de esta fase de ascenso se apuntaban a la doctrina. Así Santi De Prado señaló: «Temos unha final por diante, algo moi bonito de xogar, todos moi ilusionados, agora marchamos para Cuenca, convencidos de facer o mellor partido posible para conseguir o ascenso». Algo que se traduce en la ambición que destaca uno de los veteranos del equipo, el experimentado Rufo. «Estamos con ganas de jugar el partido cuanto antes. Aunque sea fuera de casa, es verdad que es un poquito más complicado, pero viene mucha gente de Ourense a apoyarnos y vamos a por ello con mucha ilusión», exponía el madrileño.

Uno y otro coincidían en que la eliminatoria es muy distinta a la que superaron ante el Reus, pero también apuntó el veterano afincado en Pontevedra que deben rentabilizar el resultado de la ida: «Tenemos la ventaja de un gol, más allá de lo que ha pasado en los despachos, pero debemos defenderla y, si podemos, aumentarla».

De otro lado, el carrilero que anotó ese 1-0 de O Couto, ponía el foco en una temporada en la que brilla la trayectoria del equipo. «O obxectivo de principio de tempada non era este, e ninguén o esperaba, pero o equipo sempre confiou na súa forma de xogar e nesa personalidade que temos no campo. O traballo duro tivo a súa recompensa, xa xogando o playoff e agora tan cerca do ascenso. Faltan noventa minutiños para lograr algo que será histórico para esta cidade e para este club», acentuaba el olívico, mientras que Rufo abogaba por disfrutar de la contienda: «Somos un ascendido con mucha gente joven con ilusión, que ha crecido mucho a lo largo de la temporada, desde que empezamos el equipo ha dado un cambio brutal para bien y, como vengo diciendo, no hay que meternos una presión añadida. A un partido del ascenso y con un gol a favor, tampoco hay que presionarse más».

Ambos futbolistas agradecen a su afición, no solo el desplazamiento a Cuenca y el empuje en la distancia que harán los que se queden en Ourense. Lo consideran muy valioso, porque ya viene de toda la temporada, como unos condicionantes tácticos en los que se esperan pocas innovaciones, si bien tanto Borja Fernández como Róber Gutiérrez pueden incluir de salida alguna sorpresa. El ourensano cree que, con toda seguridad, lo que sí se encontrarán es una presión alta que intente incomodar su salida con el esférico.

Borja: «Espero saír con personalidade»

Antes de emprender viaje a Cuenca, Borja Fernández ratificó que sus ideas siguen muy claras en cuanto a lo que pretende de su equipo. Es consciente de la trascendencia del choque, reforzó la confianza en sus jugadores»: «Espero que saiamos ben, con moita personalidade, que non nos afecte moito o de fora. Espero un partido longo, de moita tensión, pero temos que ter a cabeza fría e a facer o noso fútbol, non pensar que imos 0-1, se non saír a gañar o partido e pensar despois en se necesitamos marcar goles ou defender nun momento determinado».

Reconoció además el exmadridista que a la hora de entrenar el partido han tenido la misma facilidad que en la vuelta contra el Reus, ajustando detalles en función de lo que vieron en la ida. Reforzó además su confianza en el estado físico del plantel: «Chegamos ben. A falla de tres ou catro partidos estabamos un pouquiño xustos, pero cambiamos de adestramentos e tanto na eliminatoria contra o Reus, como no partido do outro día veuse un equipo forte, preparado e que aínda ten cousas no depósito».

A punto de llegar a una cota elevadísima con el equipo de su ciudad, Borja reconoció que los días previos fueron extraños: «Esa decisión da federación, na que primeiro sentimos moita rabia, porque non comprendes nada, xa pasou e nós temos que saír a gañar. Temos unha vantaxe da ida, aínda que non sexa a que tiñamos ao principio».