Aficionados de la UD Ourense que viajarán a Cuenca: «Cada vez vese máis xente nova na casa»
OURENSE
La fe inquebrantable de la afición «vermella» no entiende de distancias y recorrerán más de 600 kilómetros
30 may 2026 . Actualizado a las 12:43 h.Ataviados con bufandas, banderas y camisetas —las más actuales de la UD Ourense y las más nostálgicas del extinto CD Ourense—, los aficionados ourensanistas saben bien cómo hacer que sus jugadores se sientan arropados. En las buenas y en las malas, aunque esta temporada no ha hecho más que regalar alegrías a una ciudad que vibra cada día más con el fútbol local. Porque para ellos no es solo un club: la UD Ourense custodia con orgullo el legado de aquel histórico escudo que acabó desapareciendo en el 2014. Tuvieron que resurgir de sus cenizas, desde las categorías más bajas del fútbol provincial.
Pero ese pozo no fue suficiente para frenar a una afición que desde hace 12 años se mantiene fiel a su sentimiento, acudiendo a cada cita sin falta. «Nosotros hace cuatro fines de semana prácticamente que estábamos yendo a Bande y a A Peroxa para verlos jugar», recuerda Antón Nóvoa. Junto a él, Laura, Miguel, Alba, Alberto, Malco y Duarte son algunos de los guardianes del club que recorrerán los algo más de 670 kilómetros que separan el templo de O Couto del estadio de La Fuensanta. Para esta hinchada no existen distancias imposibles; devoran la carretera para presentarse en el feudo indicado de la jornada. «Cuando viajamos a Sámano llegamos el domingo de entroido a las cuatro de la mañana a Ourense», apunta José Antonio Duarte, uno de los rostros más veteranos en las gradas de animación.
Porque sí, los hay que ya poblaban las localidades de O Couto en los tiempos gloriosos del CD Ourense. Y cada vez es más la gente que reconecta con ese sentimiento que, de una manera nueva, recupera la esencia de aquel equipo que representaba a toda una ciudad. Pero junto a los veteranos se suman también los más pequeños, que sienten con el conjunto ourensanista aquello que sus padres o abuelos recuerdan haber experimentado con el desaparecido CD Ourense. «O mellor deste ano é que cada vez se ve máis xente nova na grada animando e por aí polas cidades vese tamén que a poboación é máis do seu club local. Creo que chegou o momento de que en Ourense pase o mesmo», apunta Malco.
Fueron en total 300 entradas las que reservó la UB Conquense para la marea visitante. 300 localidades que se teñirán de rojo con una afición ourensanista que agotó los billetes en menos de 24 horas. A los cuatro autobuses que dispuso la entidad de manera gratuita para los abonados, se suman todos los que viajarán hasta Cuenca en tren y coche. «Hay cuatro parejas que se van todo el fin de semana, se marchan el viernes y vuelven el lunes», añade Alberto. «La mayoría teníamos esa idea pero al salir los buses del equipo te permite ahorrar y gastar el dinero en otra cosa», apunta Alba. Sin importar el medio de transporte, estos románticos del fútbol, junto al resto de valientes que los acompañarán en tierras manchegas, tenían claro que iban a estar allí. Algunos pidiendo días de vacaciones, otros cambiando turnos, haciendo lo imposible por escoltar a los suyos. «Si hay que celebrar, celebramos y si hay que arropar a los jugadores, los arropamos», afirmó Antón, que no duda del poder de la masa social de la UD Ourense. Por su parte, todos los fieles que no puedan vivir la batalla en La Fuensanta lo harán a través de la pantalla gigante que se alzará en la Praza Maior el domingo, dispuesta para que nadie se pierda este ansiado encuentro histórico. «Va a haber mucha gente apoyando que está cada fin de semana en O Couto, y también será muy bonito», comenta Laura. Sea cual sea el desenlace, la afición del conjunto vermello siempre estará orgullosa de pertenecer a este escudo y de crear esa unión que tanto los caracteriza. «Recuperar a la gente de otros años y llenar la grada de niños, eso ya es ganar para nosotros», finaliza Miguel.