La UD Ourense encara una cita crucial ante el Reus Reddis con la lección aprendida de su legado

OURENSE

Anxo recordó la victoria del 2008 ante el Reus Deportiu y se sumó a la causa ourensanista, deseando otro triunfo para este fin de semana
Anxo recordó la victoria del 2008 ante el Reus Deportiu y se sumó a la causa ourensanista, deseando otro triunfo para este fin de semana MIGUEL VILLAR

Anxo Mato recuerda la urgencia que vivieron frente al histórico catalán en el 2008

16 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Partido top de una temporada de ensueño. La UD Ourense recibe al Reus FC Reddis (O Couto, 18.00 horas, TVG2) con las espadas en alto, tras el 0-0 de la ida. Ambos recién ascendidos y en vías de modernización, tras tomar nota de los errores de clubes históricos de sus respectivas ciudades. Un aprendizaje que respeta el pasado.

De eso sabe Anxo Mato Pose (Laxe, 1982), que vivió en el CD Ourense cuatro de los mejores años de su carrera futbolística, sobre todo el último, en el que rompió a marcar goles, hasta fijar su tope en 13 dianas entre la Segunda B y la Copa Federación, que ganaron en la final ante el Reus Deportiu. Firmó los dos goles de la ida en O Couto.

«Recuerdo en especial el ambiente, que fue de los más vibrantes del año, y también que marqué de cabeza, algo que no era muy habitual», relataba el atacante, más acostumbrado a jugar en banda, hasta que Manolo Tomé lo acercó al área. También sobresalen en su memoria los contratiempos económicos arrastrados por el club, que terminó por desaparecer cinco años después: «Era un momento delicado en el fútbol gallego. Venía del Compostela, donde ya tuve problemas con los pagos y, en esa Copa Federación, jugábamos para sobrevivir más que para ganar. Era la única manera de seguir cobrado». En concreto, fue una inyección de 90.000 euros que cayeron como agua de mayo.

El de Laxe tiene muy presente su etapa ourensana y las alegrías superan a las complicaciones, que también las hubo: «Era un equipo con mucha calidad y tuve la suerte de jugar con gente que brillaba mucho en el medio centro como Fernando Currás o Sanromán, que te ponía el balón donde quería. Después se fueron y yo lo pasé mal con una lesión de pubis, pero en ese año de la Copa Tomé aprovechó para darnos minutos a todos».

La trascendencia era notable en todo caso, aunque no resultara la panacea definitiva. «Fue un triunfo muy importante para la plantilla, aunque los problemas continuaron y acabamos descendiendo», amplió Mato Pose, quien sí recibió varias ofertas para continuar en la categoría de bronce. Aceptó la del Ceuta y se convirtió más tarde en uno de los artífices de las mayores hazañas del Villanovense extremeño: «Vivimos grandes temporadas, promocionamos por el ascenso a Segunda y empatamos al FC Barcelona de Luis Enrique en la Copa del Rey. Si fuera como ahora pudo ser histórico, pero había partido de vuelta y el Camp Nou se nos hizo demasiado grande».

A nivel personal, Extremadura le cambió la vida al gallego. «Me casé y me afinqué en Don Benito. Aquí soy muy feliz, aunque siempre tengo morriña y voy a Laxe cada tres o cuatro semanas. También echo de menos la Ribeira Sacra, que visitaba a menudo con Xabi Seoane, desde A Peroxa al resto de aquella zona tan espectacular. En la última Semana Santa me dieron una sorpresa y me llevaron otra vez. No tuve tiempo de avisar a nadie, aunque me quedan muchos amigos en Ourense. Sí aproveché para disfrutar de A Chavasqueira y hasta aparqué en O Couto. El campo y los alrededores están muy cambiados», cuenta un Anxo que terminó sus estudios de Administración y Finanzas, si bien se gana la vida vendiendo automóviles en un concesionario Hyundai.

Tiene título de entrenador de nivel nacional y cree que en cualquier momento podría sentarse en un banquillo, pese a que solo está unido a la competición de Veteranos. «Llegamos a la final regional, pero la perdimos», acota antes de unirse a la causa ourensanista: «Ojalá tenga suerte este fin de semana, me alegraría que la UD Ourense lograra un ascenso de esta magnitud».