La A-52 renovará 38 kilómetros de su firme en el sur de Ourense, en la principal entrada a Galicia desde la Meseta

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Baches en la N-525 en Vilavella (A Mezquita).
Baches en la N-525 en Vilavella (A Mezquita). SANTI M. AMIL

El Gobierno central adjudicó el 6 de mayo las obras a la ourensana Extraco por 12,3 millones de euros y un plazo de ejecución de 27 meses

09 may 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Entrar en Galicia a través de la autovía de las Rías Baixas (A-52), principal vía de entrada a Galicia desde la Meseta, suele ser sinónimo de esquivar durante muchos tramos baches que ponen a prueba la pericia de los conductores y que, en muchas ocasiones, acaban con daños en los vehículos. Ese escenario mejorará ostensiblemente en el horizonte de más de dos años en la zona más próxima a Zamora y en la comarca de Verín, toda vez que el Gobierno central acaba de adjudicar el contrato que renovará 38 kilómetros de firme en su tramo sur, entre los puntos kilométricos 138 y 176. El Gobierno central dio luz verde al proyecto el pasado 6 de mayo, a través de la Dirección General de Carreteras, adjudicó el contrato a la empresa constructora ourensana Extraco por un importe de 12.308.285 euros sin impuestos —14.893.024,85 euros con IVA incluido—, por debajo del presupuesto base de licitación, que era de 14.541.925,03 euros sin impuestos.

Las obras afectarán a los términos municipales de A Gudiña, Riós, Vilardevós, Verín, Monterrei y Cualedro, en la provincia de Ourense. La empresa adjudicataria, clasificada como pyme, dispone de un plazo de 27 meses para ejecutar los trabajos, que no podrán iniciarse formalmente hasta que transcurran al menos quince días hábiles desde la notificación de la adjudicación. La finalización está prevista para finales del verano o principios del otoño del 2028.

La licitación llega después de un invierno cargado de borrascas, que avanzaron en el deterioro del vial y en las quejas de los conductores que a diario transitan por esta vía en la comarca de Verín. De hecho, el tramo que ahora será renovado lleva en servicio desde el año 1998 y presenta un avanzado estado de deterioro —roderas, baches, grietas y pérdida de material— atribuido al tráfico continuo, las condiciones climáticas adversas y el uso de sales para el deshielo. Entre el 20 % y el 25 % de los vehículos que circulan por la vía son de transporte pesado.

Fallos estructurales

El proyecto, según figura en la documentación oficial, no aplica una solución uniforme a todo el trazado, sino que adapta la intervención al nivel de daño de cada punto kilométrico. En las zonas con fallos estructurales graves se prevé una reconstrucción profunda que incluye excavaciones de hasta 80 centímetros; en los tramos mal conservados pero sin daño estructural severo se aplicará una rehabilitación intermedia mediante fresado y nuevas capas asfálticas; y en las zonas con grietas superficiales se sellará el pavimento con microaglomerado en frío. En los puentes sobre el río Mente y el río Támega se repondrá exclusivamente el asfalto retirado, sin añadir peso adicional a la estructura.

Al procedimiento de licitación, publicado en el Diario Oficial de la Unión Europea el 20 de noviembre de 2025 y en el Boletín Oficial del Estado del 25 del mismo mes, concurrieron 11 ofertas, todas ellas de pymes. La propuesta más baja fue de 11.976.729,45 euros y la más alta alcanzó los 13.200.000 euros. La selección de la empresa ganadora se basó principalmente en el precio —con una ponderación de 54 puntos— y en la calidad técnica de la oferta, valorada con hasta cuarenta puntos.

Siguen las obras en los túneles de la A-6 con más cortes

Las obras para renovar el firme en los túneles de la A-6 están obligando a cortar la autovía en la zona de Pedrafita y a desviar parte del tráfico por la localidad lucense. Hasta el lunes está cortado un tramo hacia Madrid, y hasta el 25 de mayo se clausurará otro en sentido A Coruña. También hay previstos cortes entre el 11 y el 20 de mayo en varios kilómetros de la vía a su paso por el Bierzo.