Los fallos en los tiros libres condenaron a un equipo aplicado en defensa
26 abr 2026 . Actualizado a las 16:19 h.Le falta el último toque al Club Ourense Baloncesto para reconciliarse con el triunfo, en concreto, el de los tiros libres, que ayer lo traicionaron en Menorca, donde el equipo de casa se jugaba el playoff ascenso y apretó con todo ante la dura y deportiva oposición de los visitantes: 73-70.
El duelo emitió su primer destello cuando Adams Sola clavó el 3-0 inicial, al que respondía Romaro Gill en la pintura. Casi una declaración de intenciones, puesto que los de casa anotaron con distintos tiradores más allá de la línea de triple y los cobistas no veían el aro en la larga distancia. Esos primeros aciertos llevaron el choque a un 8-2 que los de Moncho López replicaron con un parcial de 0-7, para situar el 8-7. Aún así, la iniciativa seguía siendo local y su renta al descanso fue de 22-16, pese a la rotación caliente que aportó Martín Fernández con cinco puntos en su haber.
El segundo período marcó el despertar de los lanzadores de larga distancia de los ourensanos. En concreto, Isaac Vázquez y Diogo Seixas anotaban sus primeros triples. También reaccionó el elenco visitante en el aspecto reboteador y comenzó a ganar segundas opciones bajo tableros. El anfitrión corría y lograba anotar con fluidez, estirando los guarismos hasta el 38-27, máxima ventaja que dejaba contra las cuerdas a los visitantes. En todo caso reaccionó el COB y un dos más uno de McDonnell, más triple de un Isaac Vázquez que llegaba a los 10 puntos, lideraban un arreón que llevó el partido a su intermedio con 41-37.
El tercer acto fue una guerra de guerrillas que incidió en la falta de acierto de unos y otros en sus porcentajes anotadores. El paso adelante de los ourensanos en defensa era claro, pero un Menorca muy incómodo volvió a cargar mejor el rebote, si bien no pudo evitar que su oponente limara su desventaja con Rafa Lisboa apareciendo en ataque y, es sí, comenzando a dar señales de su inconsistencia en el tiro libre, que les pasaría una cara factura al final.
Con todo, los hombres de Moncho López iniciaron el último cuarto con 51-51 e incluso parecieron capaces de abrir brecha, sobre todo tras una técnica que los dejó con 54-57, tras fallar varias posesiones para irse en el marcador. Al contrario, apareció Littleson y en un abrir y cerrar de ojos, una antideportiva señalada a los visitantes dio paso al 61-58. Los ourensanos siguieron con bazas efectivas hasta el final, con Lisboa y McDonnell asumiendo responsabilidad o Martín Fernández y Okanu enganchados. Los tiros libres seguían siendo un lastre y aunque sí tiraron uno a fallar en buscar de un último triple, la acción no cuajó.
MENORCA (73): Zurbriggen (18), Littleson (12), Sola (5), Vicedo (5), Schott (0) —quinteto inicial—, Cone (6), Galette (15), Lobo (1), Molins (0), Wembi (7), Arteaga (4) y Rotegard (0).
COB (70): Vázquez (11), Jürgens (0), McDonnell (7), Vrabac (0), Gill (6) —quinteto inicial—, Okanu (7), Fernández (13), Huguet (2), Kalscheur (4), Seixas (8), Iglesias (2) y Lisboa (10).
PARCIALES POR CUARTOS: 22-16, 19-21 (41-37), 10-14 y 22-19.
ÁRBITROS: Zamora Rodríguez, Carpallo Miguélez y Chacón Blázquez.
INCIDENCIAS: Pavelló Menorca. Jornada 32 de la Primera FEB.