La Xunta presentó en Madrid la fase final de la candidatura de la Ribeira Sacra a Patrimonio Mundial de la Unesco
OURENSE
La decisión final se tomará el próximo mes de julio en la ciudad de Busán, en Corea del Sur
14 abr 2026 . Actualizado a las 18:20 h.El conselleiro de Cultura, Lingua e Xuventude, José López Campos, presentó ante la Comisión de Industria y Turismo del Congreso de los Diputados la propuesta de la Ribeira Sacra. Paisaxe da auga, la candidatura de España en la lista de Patrimonio Mundial de la Unesco. Durante su intervención, el representante autonómico ha calificado la iniciativa como un «proxecto de país», buscando la implicación de todos los grupos políticos en vísperas de la evaluación definitiva el próximo mes de julio en Corea del Sur. Acompañado por el director xeral de Patrimonio Cultural, Ángel Miramontes, el titular de Cultura de la Xunta compartió con los parlamentarios las buenas sensaciones obtenidas durante un proceso que se inició en el año 2017. López Campos destacó el compromiso de los 26 municipios de las provincias de Lugo y Ourense integrados en este territorio, además de subrayar la colaboración estrecha con el Ministerio de Cultura y el firme respaldo de Miquel Iceta, embajador de España ante la Unesco, para «afrontar xuntos este ilusionante reto».
La comparecencia en la Cámara baja ha sido descrita por el conselleiro como «máis que oportuna e necesaria» para exponer los avances logrados antes de que la Convención Mundial de Patrimonio se reúna en la ciudad coreana de Busán. El proyecto se fundamenta en los atributos excepcionales de la región, centrando su valor en una gestión del agua que, según el Ejecutivo autonómico, no cuenta con una representación suficiente en el listado de bienes distinguidos por el organismo internacional. En su exposición, el mandatario ha enfatizado el carácter único de la zona, resaltando desde la monumentalidad de sus cañones y valles fluviales hasta la relevancia de su patrimonio hidráulico. Este último incluye infraestructuras que han perdurado desde la revolución tecnológica medieval, tales como molinos y centrales eléctricas, saltos de agua o restos arqueológicos y arquitectónicos vinculados al cauce de los ríos.
El esfuerzo de la Administración autonómica, señaló López Campos, se ha traducido en una inversión cercana a los ocho millones de euros destinados a la preservación y puesta en valor de más de cuarenta bienes patrimoniales en los últimos años. En total, se han ejecutado más de noventa intervenciones individuales o en cooperación con otras entidades, en elementos clave como iglesias, monasterios, castros, museos y yacimientos de origen romano. «Co esforzo e traballo de todos, a Ribeira Sacra conseguiu ser hoxe en día un territorio aínda máis vivo, máis coidado e máis recoñecido e aínda o vai ser máis cando academos este merecido recoñecemento internacional», aseveró López Campos para destacar la revitalización del área.
Con el trabajo técnico finalizado, la candidatura se adentra ahora en la etapa decisiva. El representante de la Xunta manifestó que afronta este período con la seguridad de poseer una propuesta madura y sólida, respaldada por la comunidad local, las instituciones y los agentes de la zona. De cara al encuentro en Corea del Sur, la Xunta y el Gobierno central mantendrán una estrategia de cooperación constante. Mientras el embajador español prosigue con las gestiones diplomáticas, el Ejecutivo gallego tiene previsto poner en marcha una intensa campaña de promoción del territorio. «Uns pasos que se suman ó traballo xa realizado e do que debemos sentirnos satisfeitos», aseguró el conselleiro, quien finalizó su intervención confiando en que la Ribeira Sacra obtenga en Busán su reconocimiento internacional.
El agua es el factor diferencial en el que se basa la propuesta española
La candidatura de la Ribeira Sacra para estar en la Lista del Patrimonio Mundial de la Unesco entró en una fase decisiva tras el encuentro técnico mantenido en París a finales del año pasado. Una delegación integrada por representantes de la Consellería de Cultura, Lingua e Xuventude y del Ministerio de Cultura se reunió con expertos del organismo internacional para precisar y ampliar los detalles de un expediente que se someterá a examen definitivo este verano.
El núcleo de esta nueva propuesta reside en una reinterpretación del territorio que sitúa al agua como el factor diferencial y único. A diferencia de otras candidaturas en las que tiene un papel meramente estético, en la Ribeira Sacra este elemento es el que estructura y construye el paisaje. Este enfoque permite integrar de forma coherente la evolución del territorio desde el siglo X hasta la actualidad, incluyendo hitos del siglo XX como los embalses de los ríos Miño y Sil. Se trata de presentar la Ribeira Sacra del siglo XXI, como una singularidad que ya ha sido comprobada sobre el terreno por los observadores de Icomos —evaluadores de las propuestas— y que busca cubrir un hueco insuficientemente representado en la lista de la Unesco. El camino hacia la distinción no ha sido lineal: en el 2021, la candidatura sufrió un importante revés cuando el informe de los órganos consultivos recomendó dejar el proceso en suspenso. En aquel momento, la propuesta se centraba en el monacato y su sacralidad.