San Xoán de Río planea un plan de transporte a demanda y vivienda compartida para ganar población
OURENSE
Los participantes en el Impact Campus del fin de semana diseñaron proyectos para impulsar el rural
15 abr 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Tras cuatro jornadas de trabajo técnico, la primera edición del «Impact Campus» finalizó en San Xoán de Río dejando sobre la mesa proyectos diseñados específicamente para los retos de la comarca. La iniciativa, que reunió a un centenar de emprendedores y estudiantes de toda España, se centró en desbloquear dos de los principales obstáculos para el asentamiento de población en el rural: la dificultad de desplazamiento y el acceso a viviendas habitables.
Uno de los proyectos centrales es el diseño de Móvete Río, un sistema de transporte bajo demanda. Esta solución busca paliar el aislamiento de las aldeas más pequeñas, conectando a los vecinos con los servicios básicos del núcleo urbano y localidades cercanas mediante un modelo híbrido que contará con apoyo de voluntariado. Para que el proyecto pase de la teoría a la práctica, la marca de automoción KIA ya se ha comprometido a ceder tres vehículos eléctricos que facilitarán la puesta en marcha de esta red de movilidad sostenible en el territorio.
En el ámbito habitacional, el campus presentó Entre Nós, una propuesta de co-housing intergeneracional. El proyecto plantea la rehabilitación de inmuebles vacíos en el municipio para crear viviendas compartidas donde convivan personas mayores del pueblo con jóvenes, universitarios o nuevos emprendedores.
Además, se pusieron sobre la mesa otros dos proyectos complementarios. Uno es Ven a probar un pueblo, una plataforma diseñada para facilitar estancias temporales a personas interesadas en teletrabajar o emprender desde el rural antes de tomar una decisión de mudanza definitiva; y Rural Valley, un plan para transformar el actual albergue de San Xoán de Río en un nodo de innovación y emprendimiento de impacto, atrayendo nómadas digitales y formación especializada.
Más allá del diseño de estos modelos, el laboratorio de emprendimiento —que contó con el apoyo de la Xunta, el Concello y la Diputación de Ourense— se cerró con que al menos una familia y varios jóvenes participantes mostraron su intención de establecerse en la zona tras conocer el potencial del municipio.