La Diputación de Ourense financia catorce proyectos para ofertar viviendas en el rural
OURENSE
La institución provincial reparte medio millón y aumenta el presupuesto del programa para su segunda edición
31 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La Junta de Gobierno de la Diputación ourensana aprobó en su reunión de este lunes la resolución de la primera edición del Plan Provincial de Vivenda. Fue una condición del PSOE para facilitar la aprobación de los presupuestos del año 2025 y la partida se estrenó con un presupuesto de 500.000 euros. La línea de ayudas —que financia proyectos municipales para la compra o rehabilitación de viviendas destinadas a alquiler social— tuvo éxito y se presentaron más solicitudes de las que podían ser atendidas, por lo que el plan tendrá continuidad en este año 2026.
Los catorce concellos beneficiarios en esta primera remesa de subvenciones son Larouco, Parada de Sil, Calvos de Randín, Xunqueira de Espadanedo, Vilar de Santos, Porqueira, A Veiga, Verea, Cortegada, Entrimo, A Bola, Carballeda de Avia, Muíños y Bande. «A vivenda é un problema social de primeira magnitude», razonó el presidente de la Diputación ourensana, Luis Menor, en la rueda de prensa posterior a la Junta de Gobierno. El titular del gobierno provincial recordó que en su último pleno la institución aprobó una modificación presupuestaria que, entre otras partidas, prevé una de 1,2 millones de euros para la segunda edición del programa. Es «case o triplo» que en la primera, subrayó Menor.
Otros acuerdos
En la Junta de Gobierno recibieron luz verde subvenciones directas para once ayuntamientos para la ejecución de diversos proyectos. Destacan los 79.999,97 euros que recibirá Carballeda de Valdeorras para la reparación de aceras en Sobradelo. También recibieron visto bueno ayudas de distinta cuantía para los concellos de A Rúa, Vilamartín de Valdeorras, Maceda, Melón, Amoeiro, Viana do Bolo, Baltar y Castrelo de Miño.
Por otra parte, en su intervención ante los medios, Menor se refirió a los avances del proyecto europeo para la mejora de los servicios de abastecimiento y saneamiento de agua. Además de la instalación de contadores inteligentes —prácticamente finalizada— el centro de control previsto en la antigua sede del Inorde en la calle Progreso empezará a funcionar de forma «inminente», dijo.