Fachadas e interior de algunos locales mantienen recuerdos del pasado y otros permanecen sin uso
29 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Hace un par de semanas, la cadena multideporte Decathlon inauguraba en Ourense su nueva tienda. El local elegido era el del antiguo Cine Avenida, en la calle Curros Enríquez. Para muchos ourensanos cruzar de nuevo sus puertas fue un chute de nostalgia. Y también, una alegría comprobar que la reforma había conservado algunos elementos históricos y la distribución anexa. Fue la última histórica sala de proyecciones de la ciudad que acabó en tienda deportiva, pero no ha sido la única. Aquí repasamos la suerte que han corrido los locales que antaño acogieron butacas para proyectar los éxitos del momento en cines como Duplex, Novocine, Yago, Xesteira, Mary o Losada.
Cines Avenida
El antiguo Cine Avenida, ubicado en la rúa Curros Enríquez, proyectó sus últimas películas a finales del siglo pasado, quedando hoy solo en el recuerdo de los vecinos más veteranos tras la reciente retirada de su cartel publicitario. Actualmente, el inmueble se ha transformado en una tienda Decathlon, un espacio deportivo de más de 900 metros cuadrados que ha preservado elementos del patrimonio original, como los techos modernistas, las bóvedas y las antiguas taquillas situadas tras los mostradores.
Xesteira
El mítico Cine Xesteira, situado en la calle Concordia, ha iniciado una nueva etapa tras haber albergado en el pasado un café-teatro y un restaurante asiático. El local, que tras un periodo de deterioro ha sido rehabilitado íntegramente, es ahora la sede de la tienda de deportes Turini. En este nuevo espacio comercial se ha preservado la memoria del inmueble mediante una cristalera que permite ver parte del antiguo patio de butacas, el escenario y los palcos, manteniendo incluso elementos como las cortinas originales y una distribución que recuerda la separación entre las taquillas y la sala de proyección.
Teatro Losada
Los cientos de clientes que cada día acuden al Zara de la calle del Paseo de Ourense pueden observar en la parte alta del edificio el nombre del antiguo uso del local: Teatro Losada. Antes de que el grupo gallego Inditex transformara el local en uno de los espacios de moda referentes en la provincia —se distribuye en un sótano, planta principal y dos alturas más—, el Teatro Losada acogió desde 1928 algunas de las representaciones más emblemáticas de la ciudad en el siglo pasado. También pasó por visicitudes, como la de un incendio que en el año 1945 daño su estructura. Contaba con un millar de butacas y fue obra del arquitecto Antonio Alonso Vargas.
Cine mary
En la calle Cardenal Quiroga se encontraba el Cine Mary. Se consideraba una de las instalaciones más modernas en su momento y se alejaba del estilo tradicional de otras salas. Cerró sus puertas a comienzos de los noventa del siglo pasado y pasó a manos de la parroquia de Santo Domingo. El inmueble destacaba por su diseño del arquitecto Antonio Alex y por los murales del artista Prego en el vestíbulo. Contaba con un aforo de 500 butacas y carecería de «Paraíso».
Dúplex y Novocine
El Novocine, situado en la calle Florentino Cuevillas, cesó su actividad en el año 2007, formando parte de la desaparición de las salas históricas de la capital ourensana. Por su parte, el Dúplex, ubicado en la calle Sáenz Díez desde 1986, cerró en octubre de 2007, siendo el último reducto del cine local que ofrecía una programación alternativa frente a las grandes producciones. Ninguno de los dos locales han logrado reiniciar su actividad con otro tipo de uso. En el caso del Dúplex se mantiene intacta su fachada exterior, con la cartelería que anuncia el lunes como día del espectador y las míticas sesiones de madrugada. El bajo del Novocine sí se ha arreglado, pero no ha logrado todavía inquilino pese a ofrecerse desde hace años.
Pequenocine
Sin nuevo uso, el Pequenocine, en la calle Doctor Fleming, mantiene intacta su color característico de la cartelera: el verde. Cerró sus puertas en el año 2001, había sido concebida como una sala más íntima y con un aforo reducido distribuido en dos salas. El inmueble aún conserva vestigios de su pasado, como las taquillas con billetes antiguos y los paneles de la cartelera vacíos tras la cristalera. Actualmente, el bajo permanece abandonado.
Cine Yago
Al otro lado del Miño. En el barrio de A Ponte también hubo un cine. El Yago se encontraba en la calle Ramón y Cajal, en las inmediaciones de la plaza de Abastos. Abrió en los años 40, con unas 800 butacas. Apenas veinte años después cerró sus puertas por falta de público. Hoy acoge un bloque de edificios.
Las salas de Ponte Vella, consolidadas tras varias etapas
Todos los caminos del cinéfilo conducen al centro comercial Ponte Vella. En sus ocho salas se estrenan los éxitos más comerciales de la taquilla. Esta semana, por ejemplo, se pueden ver títulos como la última entrega de Santiago Segura y su inseparable Torrente o «Amarga Navidad», de Pedro Almodovar. Galicine es el nombre comercial de unas salas que han pasado por diferentes manos empresariales y etapas (Lauren y Cine Box), pero que ahora están consolidadas. Lejos de los grandes éxitos, se encuentra el Cine Club Padre Feijoo, que programa ciclos y proyecciones en la Casa da Cultura, en la calle Concello.