Florentino Pérez convoca elecciones en el Real Madrid y se presenta a la reelección
Toño Guede lleva al lobo Urco a las orillas del Miño, por si la realidad no fuera lo suficientemente complicada
OURENSE
Tras nutrirse de fuentes variopintas, el escritor gallego presenta «Héroes de la nada», su última novela de fantasía
27 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Toño Guede dice que escribe porque, a veces, la realidad no le convence mucho. Para protegerse construye relatos desde los 12 años y, ahora, como obsequio por sus bodas de plata con la escritura, publica su último libro: Los héroes de la nada, junto a la editorial inglesa Monza Ediciones. En esta ocasión, entre muchos otros ingredientes, Guede rescata a Urco —el terrible lobo negro de la mitología celta que merodea la costa gallega en busca de almas—y lo lleva a las orillas del Miño.
«En la escritura fantástica me muevo con mucha más soltura. Me gusta el enfoque que tiene», comenta a través del teléfono. Guede confiesa que sus ídolos son el británico Terry Pratchett y los autores de novela negra. Gracias a ellos ha escrito ocho libros en castellano y uno en gallego titulado Só ficarán cinzas en algures (Galaxia), además de varios poemarios. No descarta dedicarse en totalidad a la literatura, pero, irónicamente, es realista. «Siempre lo he hecho en mis ratos libres, es una pasión que mantengo. De momento, no me ha surgido la posibilidad de ser un profesional de la literatura y tampoco sé si me gustaría», comenta. Su afán narrativo lo complementa con su profesión de captador de socios para la Cruz Roja: una fuente de personajes y recursos para sus creaciones. «Mi trabajo me permite conocer a perfiles bastante pintorescos. Amalgamas de personalidades que incorporo en mis universos», comenta.
Guede alimenta su particular y complejo tándem con el plano real a través de la banda diseñada y el manga —cómics de origen japonés que se leen de derecha a izquierda—. «Empecé como todos. Con Mortadelo y Filemón, el TBO y Súper López. Luego avancé hacia el cómic americano de superhéroes y, poco a poco, hacia cosas más alternativas, como The Sandman», explica. Hace unos años, gracias a un amigo, entró de lleno en el mundo de la novela gráfica japonesa. «Las dos obras que quizá más me hayan marcado fueron Death Note y Bleach», confiesa. A sus 55 años, Guede sigue encontrando recovecos para refugiarse cada vez que quiera. Lo hacía de pequeño con Verne, Dostoievski y los hermanos Machado. «Me sumergía en esos mundos», admite. Ahora, su último libro, cuya venta online comenzó este jueves—disponible en todas las plataformas—, ofrece otro universo más para todo el que quiera refugiarse.