El Guadiana

Andrés H.- Cachalvite GRADA BULEVAR

OURENSE

Seixas pelea por un rebote en el Pazo
Seixas pelea por un rebote en el Pazo SANTI M. AMIL

Recuerdo que cuando era un chaval de esos que estudiaban EGB (y Primaria y ESO, porque me tocaron todos los niveles del sistema educativo español) y no decían six seven, literal o cringe, me enseñaron, no sin esfuerzo, que el Guadiana era un río que aparecía y desaparecía. Hace 30 añazos, sin internet y con doña Lucita o doña Nelly como referencias de aprendizaje en aquel Lagoas III, aquello me hizo explotar la cabeza. Un río que se volatilizaba y que luego surge de la nada para llegar con toda su fuerza a destino. Historias para no dormir.

Esta pasada noche, mientras veía el partido del COB ante el Tizona, sentí que el equipo ourensano era un Guadiana. El mismo grupo de jugadores que puso en jaque durante 25 minutos al Coruña no fue capaz de encontrar el cauce para llegar a la victoria hasta que quedaron pocos minutos de juego, con una inseguridad propia del que se jugaba más que añadir un triunfo.

Yo, que pasé mi infancia saliendo a cantar las provincias de España al estrado y pedía a los dioses que no me tocasen Castilla-León o Andalucía, recordé gracias a las pinceladas de calidad de Isaac Vázquez, Gabe Kalscheur o Rafa Lisboa, que a veces uno puede no ser visible como el Guadiana, pero no quiere decir que se deje de avanzar si se tiene ganas (y un poquito de suerte). Por eso el ganar a Tizona fue más que un partido, es soñar con un playoff que en el tercer período del partido contra Burgos estaba casi a tanta profundidad como el río andaluz.