El COB arranca en la pista de San Sebastián otra aventura repleta de obstáculos

OURENSE

Carlos Jürgens en un duelo anterior ante Coruña
Carlos Jürgens en un duelo anterior ante Coruña miguel souto

El desplazamiento será seguido de otros dos partidos en la pista del Pazo

07 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

No será en el clásico escenario de Illunbe, si bien el Club Ourense Baloncesto afronta un reto considerable en la visita al Gipuzkoa Basket en el Polideportivo Jose Antonio Gasca (18.00 horas, LaLiga +), su hogar durante esta ronda complementaria de la Primera FEB. Hablamos de un duelo en el que la escuadra de Moncho López aterriza con la moral de sus dos últimas victorias en casa, frente a un rival que ya ha logrado convertir un inicio titubeante en una cuarta plaza que lo confirma como uno de los mejores conjuntos del grupo.

Eso sí, por medio quedó el parón forzado por las ventanas FIBA, que no terminan de convencer al técnico de Narón: «El parón nunca viene bien. Es cierto que planificamos la temporada sabiendo que los hay, pero no es lo mejor, no es lo ideal. Sobre todo en nuestro caso concreto, que incorporábamos a un nuevo jugador como Adin Vrabac y recuperamos a Carlos Jürgens después de estar dos meses fuera. Preferíamos haber tenido partidos y entrenamientos con ellos. Pero el equipo está ahí».

Y con eso quiere decir el entrenador del COB que confía en abrir una dinámica propicia para los suyos, después de sortear distintos obstáculos, por lesiones que llegaron a coincidir en el tiempo: «Después de muchos meses, hemos podido hacer un ciclo cortito de tres entrenamientos con doce jugadores y hasta nos estamos readaptando a eso, porque realmente hay que acomodarse también a diferentes ritmos de comprensión del juego y de estados de forma, porque se nota que el equipo no está homogéneo, con todos los jugadores en la misma página. Aún así, si seguimos entrenando como hasta ahora y tenemos salud, estoy seguro de que en el corto plazo alcanzaremos nuestro mejor nivel».

Y en ese sentido, tras recuperar también el miércoles a Rafa Lisboa, Adin Vrabac y Romaro Gill, tras las convocatorias con sus selecciones, toca afrontar una prueba de nivel, ante un enemigo que precisamente dio muestras de su eclosión en el Pazo. «Gipuzkoa no es solo uno de los rivales más en forma en cuanto a resultados. Es que juega muy bien, realmente han logrado dar con la tecla después de un inicio difícil, con varias derrotas y están jugando al nivel de Obradoiro y de Palencia, porque es un equipo bastante completo en todas las fases del juego. A mí me ha costado bastante transmitirle a mi equipo debilidades de nuestro próximo rival», matizó Moncho en su análisis del contrincante que se encontrarán esta tarde.

Continuando con ese estudio de las bazas que debe exprimir su equipo para regresar con un marcador positivo de tierras vascas, el preparador enfatizó en la versatilidad de su propuesta: «Es muy buen conjunto defensivo, deja a muchos de sus oponentes en 70 puntos o menos. Además en ataque genera muchos problemas. Aquí nos costó mucho defenderles, sobre todo en el juego sin balón, porque crean muy buenos espacios e interpretan bien lo que está haciendo el jugador con balón y es de los equipos que mejor se lo pasan. Pero vamos a hacer nuestro partido y, juguemos contra quien juguemos, siempre nos parece que llegamos bien preparados para ganar y, si realmente damos el 100 % en motivación y actitud, el basket decidirá. Comprendemos que jugamos ante una plantilla de más talento, pero tenemos opciones de victoria».

Además, cabe recordar que se trata de la primera prueba de una serie de ocho días exigentes, puesto que después del largo desplazamiento, se concentrarán otros dos duelos en el Pazo, con la llegada del casi invencible Coruña en la sesión nocturna del próximo miércoles, para repetir en casa el sábado siguiente ante el Tizona Burgos, antes de llegar a otro parón con la jornada de descanso, forzada por la retirada del Betis a principios de la temporada regular.