Dos clubes ourensanos de referencia apuestan por que los niños cambien la consola por el balón
OURENSE
El Club Ourense Baloncesto y el CD La Purísima se esmeran en acercar a los más pequeños a los hábitos deportivos
26 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Los grupos de Iniciación o Baby Basket son una parte muy destacada de la estructura de base del Club Ourense Baloncesto. Funcionan en su mayoría como actividades extraescolares, si bien, como admite el coordinador de esas categorías inferiores de la entidad, Diego Seara, es evidente que su importancia ha ido en aumento: «Comenzamos con una escuela deportiva en el Pazo y, en los últimos cuatro años, prácticamente hemos ido sumando una por temporada. Ahora trabajamos con unos 80 niños entre los 5 y los 8 años de edad, con escuelas que gestiona el club en los centros de Amadeo Barroso (Los Rosales), Curros Enríquez y Hermanos Villar».
El responsable de la cantera admite, eso sí, que no todos compiten y que tampoco los fuerzan a que se animen: «Es una actividad para que empiecen a familiarizarse con nuestro deporte. Las competiciones las organiza la federación gallega una vez al mes, por concentraciones junto a otros colegios o clubes. Les viene bien para fortalecer ese componente social que siempre tiene el deporte».
Por otro lado, es una oportunidad pintiparada para que los más pequeños adquieran hábitos de vida saludable ya desde muy pequeños. Seara Lamas es de los que opina que le viene bien a todos los niños: «Es súper importante, los niños de hoy viven en una sociedad que tiende al sedentarismo, demasiado pendientes de la tecnología y de las pantallas, por lo que es fundamental que tengan ocasión de mejorar su psicomotricidad e incentivar todas las funciones motoras de su cuerpo. Creo que debería ser una prioridad en cada familia. De hecho, cada vez son más los colegios en que se interesan por estas actividades para acercarse al mundo del deporte y, al baloncesto en concreto en nuestro caso».
Destaca también Diego la importancia de fidelizar a los niños con los colores del COB y con su propio sentimiento de pertenencia, una vía perfecta para compartir aficiones con sus compañeros y amigos. Es una motivación por la cual también el club se ha volcado en crear un grupo de trabajo con monitores y entrenadores bien formados, no solo en la materia deportiva, sino también en lo que deben ofrecer a la formación de la infancia ourensana: «Son edades en las que los monitores también son como profesores y tienen que estar muy atentos a trabajar con los niños distintas facetas. A través de juegos tradicionales que pueden conocer del cole, también los animamos a acercarse al mundo del baloncesto, aunque eso sea más adelante».
Jugando al atletismo
Y no necesariamente hace falta balón. En el Club Deportivo La Purísima ya van por las 700 licencias en fútbol, deporte adaptado, montaña y atletismo. A esta última especialidad corresponden 300 de esas fichas y es numeroso el elenco de los niños de Iniciación, que en estos meses invernales utilizan también la pista de Expourense. David Valcárcel es el presidente del club nacido en el colegio del mismo nombre, que ahora es una entidad autónoma, aunque defienden los colores y nombre de su etapa germinal: «A partir de las categorías sub-12 y en adelante ya tenemos un programa de entrenamiento más amplio, pero los menores de esa edad se entrenan al menos dos días por semana. Son sesiones lúdicas, en las que intentamos que jueguen al atletismo, con el objetivo de potenciar sus habilidades motrices básicas. Lo enfocamos a que puedan correr, lanzar o saltar y que practiquen todo. Será más tarde, después de afrontar una educación física de base cuando pueden decantarse por alguna especialidad.
Por el camino, un experimentado deportista como David y un equipo de técnicos especializados «pero además muy humanos y cercanos», como acota el propio David, aprovechan para inculcarles la afición al deporte y a darles facilidades para que se diviertan y disfruten de cualquier modalidad que los mantenga activos.
«En poco tiempo hemos crecido mucho y a los propios competidores o a los padres de los niños les gusta nuestra forma de trabajar. En la modalidad de deporte adaptado, uno de nuestros atletas, Martín Fernández, disputará en casa su séptimo mundial, con la federación para personas con discapacidad intelectual. Y en montaña, también contamos con deportistas que compiten en Portugal y en los Pirineos, porque les hacemos las tramitaciones muy rápidas y es cómodo para ellos», explica el mismo Valcárcel, que estos días también colaborarán con su estructura en el citado certamen continental de atletismo adaptado. Un círculo buenos hábitos deportivos.