José Luis Estévez Camiña, árbitro de baloncesto jubilado: «El COB debe distinguirse por facilitar el trabajo de los árbitros»

OURENSE

Estévez Camiña disfruta de unas carreras o simplemente tomando el sol en el entorno de Cachamuíña
Estévez Camiña disfruta de unas carreras o simplemente tomando el sol en el entorno de Cachamuíña MIGUEL VILLAR

El colegiado que llegó a ACB le brinda al plantel ourensano su visión del reglamento

22 feb 2026 . Actualizado a las 17:47 h.

José Luis Estévez Camiña (Arbo, 1958) es uno de los indispensables nombres propios del baloncesto ourensano. Destacó con el silbato en los labios y su trayectoria como árbitro lo llevó a o más alto, a la ACB. Después de un tiempo alejado de las pistas y ya jubilado tras décadas como administrativo en el CHUO, presta su colaboración al Club Ourense Baloncesto. Su experiencia es un plus.

Hijo de guardia civil, el primer destino ourensano de su padre fue el de Lobeira. Con apenas 9 años, su familia se trasladó a la capital de la provincia y de ahí al baloncesto su camino fue corto: «Me inicié en el arbitraje con 15 años, intercalando con mi etapa de jugador. Mi pasión por el deporte de la canasta fue tal que, en cierto modo, hipotequé mis estudios por ello y no me marché de Ourense para seguir arbitrando».

Convencido de que esa era su mejor vía para vivir el deporte, Estévez Camiña consolidó su trayectoria en categorías provinciales, para ascender a la entonces Primera B en el 1988. En solo dos años se le abrieron las puertas de la ACB y allí permaneció durante tres temporadas. «Fue una etapa inolvidable, en la que disfruté dirigiendo partidos como el Real Madrid - Barcelona, Real Madrid - Estudiantes y quizá el mas importante en mi carrera, un Barcelona - Estudiantes en la semifinal de la Liga, con el Palau Sant Jordi lleno», matizó un árbitro al que su conexión especial con el baloncesto animó a compaginar su trabajo con su vocación deportiva. Posteriormente prolongó aquella etapa con diez campañas más en la LEB Oro: «Fue otro período muy feliz, puesto que dirigí todos los años partidos de play off, además de Copas masculinas y femeninas. Me retiré con 48 años y pasé a desempeñar labores como técnico de la FEB, desempeñando esas funciones con informes y asistencia, durante una década más».

Ahí es nada la hoja de servicios del primer gallego colegiado en la comunidad que ascendió a ACB. «Antes lo hizo José Galerón, que creció en el comité catalán», aclara el propio José Luis, orgulloso en todo caso de abrir camino a otros compañeros, desde el noroeste del país.

Camiña nunca perdió esa vitalidad y esa chispa que le caracteriza, pero se desconectó del baloncesto durante varios años. Se mantenía en forma, corriendo y nadando todas las semanas. Hasta se atrevió con dos maratones. El mundo del cesto no tardó atraerlo de nuevo como un imán. «Me llamaron el presidente del COB Diego Regueira y Moncho López. Al entrenador me lo encontré un día, me preguntó a qué me dedicaba y me dijo que habría que aprovechar mi experiencia de algún modo», relata el colegiado, cuyo corazón empezó a bombear más fuerte a medida que se acercaba al aro: «Se trata de aportar mi granito de arena en las relaciones con los árbitros y al mismo tiempo apoyar al técnico en materias de criterio, comportamiento y todo lo que vaya surgiendo. Me siento muy feliz por volver a estar con algunas personas con las que he arbitrado y otros alumnos, además de mostrarle a los jugadores otro punto de vista sobre el juego».

Se queda con el calificativo de «trabajadores y buenas personas» al definir a plantilla y staff, a la vez que se aprovecha de las nuevas tecnologías para cortar y explicar jugadas vía Telegram o abrir debates constructivos con todos los integrantes del club ourensano: «A veces son solo detalles, pero el COB debe distinguirse por facilitar el trabajo de los árbitros. Tenemos que fomentar comportamientos deportivos en todo momento».

«Me emociona ver a Guillermo Ríos en la élite y a jugadoras como Ginzo y Carrera»

José Luis Estévez Camiña tuvo continuidad arbitral en el núcleo familiar con su hijo Luis Miguel, si bien ya hace varios años que se retiró: «Llegó hasta la Liga EBA, pero después tuvo que darle prioridad a su trabajo y emprendió en una pequeña empresa, así que terminó por alejarse de este mundo».

Aún así, el que fuera colegiado de ACB tiene una segunda familia, en la cual también celebra éxitos importantes: «Me emociona ver a Guillermo Ríos en la élite, porque se lo merece por su gran trabajo». Y no se queda en el árbitro, porque también observa con mirada complaciente a otros deportistas: «Es un placer disfrutar en la máxima categoría de Paula Ginzo y Raquel Carrera. Lo mismo que ver como crece Isaac Vázquez en el COB, un chico humilde y trabajador. Por propia experiencia sé que, siendo de donde somos, el esfuerzo tiene que ser máximo para alcanzar un puesto la élite». Lo dice Camiña, un hombre de baloncesto.

QUIÉN ES

DNI. Estévez Camiña nació en Arbo en 1958. Su familia se desplazó a la provincia de Ourense muy pronto y, hasta su jubilación, fue administrativo en la secretaría de Cirugía del CHUO, lo que compaginó con su carrera como árbitro de baloncesto, llegando a la Liga ACB.

Su rincón. Es fácil ver a José Luis cerca del embalse de Cachamuíña: «Es un lugar especial, se respira calma y tranquilidad. Me gusta ir para dar alguna carrera o simplemente tomar el sol y relajarme. Es llano y de fácil acceso».