Youssef Zayzoun, el goleador que surgió del Mediterráneo para la UD Ourense

OURENSE

La sonrisa de Youssef Zayzoun fue elocuente tras anotar su primera diana como ouresanista
La sonrisa de Youssef Zayzoun fue elocuente tras anotar su primera diana como ouresanista YEDRA SEARA

El máximo realizador de la Tercera catalana se estrenó con los ourensanistas con un valioso gol para rescatar un punto

11 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Youssef Zayzoun El Yartaoui (Palamós, 2001) entró con buen pie —y también cabeza— en las lindes del ourensanismo. No pudo ser en O Couto, donde se trabaja en su nuevo tapete, pero en otro hogar del club como el campo de Albán, el debutante apareció con 0-1 en el marcador y protagonizó un impetuoso salto a la salida de un córner, para batir al fiable Esteban y establecer la igualada en el agónico minuto 94.

«No te lo esperas, pero siempre lo deseas, cuando entras solo piensas en dar el máximo, un gol, una asistencia o lo que sea bueno para el equipo. En este caso pude marcar, así que estoy muy contento», relataba el catalán con raíces marroquíes, sobre el estreno en su segunda salida de la franja mediterránea, tras la que le llevó a Cuenca, aún en la Tercera Federación.

Al delantero se le ve con la ilusión de sus primeras patadas: «Comencé a jugar en la calle, al lado de casa, en Palafrugell, hasta que me apuntaron en el equipo del pueblo. Desde allí fui escalando por las distintas categorías». Con el Llagostera —poco antes de la veintena— apenas jugó unos pocos partidos en Segunda B y formó parte del plantel que ganó la Copa Federación, pero su carrera se desarrolló en Tercera, pasando por Peralada, Vilassar de Mar, Cerdanyola y L’Escala.

Al pie de la Costa Brava se consagró como goleador: «En un equipo que jugaba con carrileros más profundos, yo me moví más hacia adentro, pero no tengo problemas en hacer lo que me diga el entrenador, si tengo que salir de nuevo por fuera».

Lo que sí tenía claro Zayzoun, es que era hora de nuevos retos, después de una primera vuelta en la que lideró su liga con 11 goles, manteniendo a su modesto equipo en la estela de auténticos históricos del balompié catalán como el Cornellá, Badalona, Manresa o L’Hospitalet: «Me pareció que este era un buen momento para intentar mejorar en mi carrera y la UD Ourense me pareció un club perfecto para esto, subiendo además de categoría, así que me animé a aceptar su oferta».

Aterrizó a orillas del Miño y se encontró a Santi De Prado y Javi Labrada como cicerones en su paulatino descubrimiento del ambiente del fútbol ourensano: «Son dos buenos chicos y el resto de la gente del club son súper agradables. El vestuario es increíble y lo que sería difícil es no adaptarse bien aquí, porque todos me ayudan».

Del mismo modo, después de moverse por una zona muy turística, valora la tranquilidad que se ha encontrado en Ourense. «Me gusta mucho y estoy cómodo en estos primeros días. Aún me estoy adaptando, pero cuando tenga más tiempo libre, me gustaría moverme por Galicia para conocer más lugares, porque me atrae mucho esta zona», explica un Youssef que ya tiene entre ceja y ceja un objetivo que va más allá del número de goles que anote: «Ahora estamos ahí, en la pomada de los que luchar por la promoción de ascenso. Es un objetivo muy bonito, no solo para mí, sino para la ciudad entera».

Por eso también espera con ansia el poder debutar en O Couto: «Todos me han dicho que el ambiente en el estadio es increíble, pero que no se puede calificar hasta que lo viva, así que tengo muchas ganas. Antes tenemos que hacerlo bien ante el Numancia y, después, ya se verá si podemos volver».

Antes, fiel a sus costumbres musulmanas, iniciará el ayuno del Ramadán, que no afectará a su rendimiento físico: «Lo llevo muy natural desde pequeño, el de invierno además es fácil, solo ajusto horarios sin problema».