La tractorada de la A-52, las obras y las lluvias condicionan el tráfico en Xinzo en pleno entroido

Uxía Carrera Fernández
U. CARRERA OURENSE / LA VOZ

OURENSE

La protesta del sector primario que corta la autovía podría poder en peligro el carnaval al no permitir autorizarse desfiles por el centro de Xinzo, según advierte la DGT

03 feb 2026 . Actualizado a las 19:40 h.

El corte de la A-52 por la protesta del sector primario en Xinzo catapultó una cadena de factores que están complicando severamente el tráfico por una de las capitales del entroido. Se suma al mal estado del firme de la autovía, con carriles limitados en algunos tramos; a las obras de la N-525 por el centro de la villa y a las intensas lluvias que ya han activado la alerta de riesgo de inundaciones en A Limia. Para los turismos, el desvío supone unos diez o quince minutos más de trayecto, un tiempo que aumenta para los vehículos pesados. Desde la DGT advierten de que la tractorada podría poner en peligro la celebración del carnaval, ya que no se podrán autorizar desfiles por el núcleo urbano de Xinzo. 

Los tractores ocupan la autovía desde hace cinco días, desde el jueves 29 de enero, cuando se cumplió un mes de la protesta. Se encuentran a la altura de Porto Alto, entre las dos salidas de la vía hacia Xinzo, lo que obliga a cortar cinco kilómetros de la carretera. Desde Ourense, antes de llegar a la primera entrada hacia la capital de A Limia, la velocidad ya se reduce por el mal estado del firme. En varios tramos, el carril derecho está inhabilitado por la sucesión de baches y socavones. Si la autovía continuase abierta, los conductores tardarían apenas uno o dos minutos en llegar hasta la siguiente entrada. Sin embargo, ahora tienen que atravesar el núcleo urbano. 

El tráfico se desvía por la N-525. Desde junio, el tramo de esta carretera que atraviesa Xinzo está inmerso en unas obras de humanización. Ambos márgenes de la vía están levantados, lo que reduce temporalmente plazas de aparcamiento y obliga a disminuir la velocidad. Si ya antes de la protesta la circulación era más lenta, ahora se complica con el paso de vehículos pesados que tienen que maniobrar en varias rotondas o parar en los pasos de peatones. La circulación es fluida, aunque lenta, pero en momentos puntuales del día se forman colapsos y atascos, sobre todo junto a la plaza principal de la villa. Los semáforos pasaron a funcionar en intermitente, lo que agiliza la situación. 

Tras pasar la villa, todavía hay que circular un par de kilómetros más hasta coger la siguiente salida a la autovía. En total, el desvío es de unos ocho kilómetros y, dependiendo de si es hora punta o no, se tarda entre diez y quince minutos. Además del número de vehículos, el tráfico también se ve condicionado estos días por las intensas lluvias. El mal tiempo retrasa la circulación y empeora la visibilidad. Este martes, el Concello activó el plan de actuación municipal frente al riesgo de inundaciones. Algunas carreteras ya están cortadas o limitadas, aunque por el momento el temporal no afecta a la N-525. 

Todos estos factores hacen del desvío una opción especialmente engorrosa en unas fechas clave para la villa. Hace más de una semana que el entroido empezó en uno de los ejes del triángulo mágico ourensano. El pasado domingo se celebró el oleiro, lo que atrajo a un importante número de visitantes que tuvieron que convivir con el tráfico de la autovía. Desde la DGT, alertan de las consecuencias. Según Tráfico, las protestas de los tractoristas podrían poner en peligro la celebración del entroido, ya que no se podrán autorizar desfiles ni eventos que incluyan cortes en la carretera N-525, que atraviesa el municipio de Xinzo de Limia y es la vía alternativa de circulación a la A-52. Puede haber un problema operativo y, en las condiciones actuales, peligra el entroido porque no se puede garantizar la seguridad. No se pueden hacer desfiles cuando debe pasar por esa zona el tráfico ordinario. Tener inoperativa la carretera nacional causa graves retenciones, como ya se demostró con las colas generadas por el corte que los tractoristas realizaron el lunes por la noche.