«Para emprender tes que crer en ti e que os medos dos demais non te freen»

María Cobas Vázquez
maría cobas O BARCO / LA VOZ

OURENSE

De izquierda a derecha: Pilar Díaz, Lucía López, Olalla Cuiña, Elisa Fernández, Raquel Estévez y Sandra Viñas.
De izquierda a derecha: Pilar Díaz, Lucía López, Olalla Cuiña, Elisa Fernández, Raquel Estévez y Sandra Viñas. LOLITA VÁZQUEZ

Seis empresarias protagonizaron un foro sobre talento en el rural

15 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

Emprender o ponerse al frente de una empresa no es fácil. Es un camino largo y lleno de obstáculos, a veces incluso autoimpuestos. Pero puede convertirse en una experiencia muy enriquecedora cuando se tiene claro el objetivo. Eso fue lo que mostraron los testimonios de seis mujeres que ayer participaron en una jornada sobre talento femenino en el rural, organizada por la asociación Ribeira Sacra Next en Castro Caldelas. Seis perfiles distintos, en edad, sector y tamaño de sus empresas, pero con muchos puntos en común: todas han tenido que luchar contra prejuicios, desconfianza y, en no pocas ocasiones, contra un sistema que no se lo ha puesto fácil.

Pilar Díaz sabe bien lo que significa ir contracorriente. Con apenas veinte años, anunció a sus padres que quería abrir una casa de turismo rural. No les hizo gracia, pero ella insistió. Para sacar adelante las obras de Casa dos Muros, en Pantón, encadenó varios trabajos durante años. «A mí no me daban ni presupuestos por ser mujer», recordó. «Es muy importante que las instituciones apoyen, sobre todo, a la gente joven», añadió. Hoy, tres décadas después, sigue reinventándose y ofrece incluso juegos de escapismo aprovechando el tirón turístico de la Ribeira Sacra.

«É impresionante as veces que te boicoteas ti mesma e que o fan os demais», contó Raquel Estévez. Consciente de eso, dijo, no le contó su intención de abrir un centro de día en Monforte a nadie hasta que lo tuvo claro. Y entonces ya nada la paró, incluso cuando con el proyecto hecho y una subvención de 150.000 euros para llevarlo a cabo, los bancos le cerraban las puertas. «Nin nos escoitaban», recordó. Hasta que uno lo hizo y le dio el dinero para un negocio del que ahora, a punto de cumplir los 60, no puede estar más orgullosa: «Os meus usuarios non son clientes, son familia».

Olalla Cuíña tiene un perfil distinto. «De min desde nena dicían que tiña a vida resolta», recordó, explicando que todos a su alrededor daban por hecho que viviría de rentas. Ella no quería eso. Ingeniera de formación, desde el 2023 es la presidenta de un grupo familiar de empresas con sede en Lalín —integrado por Inasus, Metaldeza y Eliper— que factura más de 60 millones de euros. No todo fue fácil: en el 2012 la paralización de las ayudas a la energía solar tumbó proyectos por valor de 15 millones y la empresa entró en preconcurso. «Serviume para saber quen é quen», explicó, en referencia a proveedores y bancos. Destacó, además, que la llegada de mujeres a la presidencia de entidades financieras está cambiando las cosas: «Cada vez vai ser mellor porque nos van escoitar».

Lucía López estudió Veterinaria. Era la formación perfecta para echar una mano en Ganadería Puluan, fundada en 1999 por sus padres en Monforte y que ahora tiene 280 vacas de leche. Además, en los últimos tiempos han creado una quesería (siendo su producto más reconocido el queso macerado en mencía de la Ribeira Sacra) y desde hace unos meses ofrecen visitas a la explotación, de las que se encarga Lucía, que tiene 26 años. «Ás veces pensamos que o rural é como o de hai 30 anos, que hai traballos que só poden facer os homes, como conducir un tractor, pero imos evolucionando e vai cambiando a mentalidade», remarcó.

Elisa Fernández es educadora financiera y trabaja en San Xoán de Río. Pocas empresas a las que asesorar en la localidad donde la mayoría de la población está jubilada, pero en la que el alcalde, recordó Fernández, apuesta de manera decidida por los emprendedores. Así que ella más que trabajar, en Río teletrabaja, y se traslada a donde sea necesario. Dice que prefiere el trato con mujeres y reconoce que muchas agradecen que les hablen de tú a tú cuando les imparte educación financiera. «Moitas relegan aprender de finanzas ata que non lles queda máis remedio», explicó, citando el caso de divorcios o viudedades.

Sandra Viñas emprendió sola tras separarse de su marido, cuestión que llegaron a desaconsejarle en el banco cuando fue a solicitar una hipoteca. Apostó por la agricultura ecológica, en su caso el cultivo de setas con Mare Monte Premium, con sede en Sanxenxo, lo que le abrió la puerta a ayudas públicas. Valoró en positivo que haya mujeres al frente de las consellerías de Medio Rural y Mar. Las entidades de crédito no se lo pusieron fácil. «Tes que crer en ti e que os medos dos demais non te boten abaixo», dijo. Y añadió: «No tema de conseguir financiamento témolo máis difícil ca os homes».

También se habló de conciliación. Pilar y Raquel, las más mayores del grupo, expresaron su pesar por el tiempo que no pudieron dedicar a sus hijos debido a las exigencias laborales. Por su parte, Olalla y Sandra rechazaron el concepto de renunciar y hablaron de decisión por compaginar sus aspiraciones profesionales con su vida personal.