Ambos equipos deben mejorar su puntuación de la primera vuelta
14 ene 2026 . Actualizado a las 05:00 h.Permanencia es la palabra que luce en el cartelón de meta para el Ourense CF y el CD Arenteiro, tras completar la ronda de salida de la Primera Federación. Y lo cierto es que sus 22 y 19 puntos, respectivamente, parecen llevar implícita la necesidad de mejora cuando todos contendientes pisen el acelerador en el segundo capítulo liguero.
La ventaja mínima de los inquilinos de O Couto es apreciable en un torneo tan reñido. Y más teniendo en cuenta que por el camino sumaron una Copa Federación a sus vitrinas y también agasajaron a sus seguidores con tres eliminatorias de Copa del Rey ante rivales de la máxima categoría, ganando al Real Oviedo y el Girona, antes de caer en la prórroga ante un Athletic Club de Champions.
La lectura global parece indicar que los de azul son capaces de mejorar su bagaje. Es cierto que en campañas anteriores en este grupo los descendidos no llegaron a los 44 puntos, puesto que la franja de los cinco caídos la marcaron Talavera de la Reina (después salvado por la sanción al DUX Internacional) con 42 en el curso 21/22, como en los siguientes el Badajoz (43) y Sabadell (42). Otro cantar fue el del pasado ejercicio, cuando el filial del Barcelona se desplomó con 45. Y fue después de concluir su partido, cuando Espejo marcó para el Osasuna Promesas en el minuto 95. Precisamente contra un Ourense CF que al empezar la jornada buscaba el último billete para la Copa del Rey, que tuvo que ganarse después por el camino largo.
El mismo Dani Llácer, desde el banquillo de los ourensanos, es el primero en alejar las confianzas y en resaltar, como ya ha hecho en varias ocasiones, que «asegurar los puntos para mantenerse en la categoría no es nada sencillo, todos cuestan mucho cada jornada. Y después de un maratón de 31 partidos oficiales que ya iniciaron a principios de agosto con las citas eliminatorias, parece necesario refrescar la plantilla. Un objetivo que se ve venir con la salida de Oriol Comas, Dani García, Marco Camus y Kensly Vázquez, que podrían contar con relevos en breve plazo.
La situación del Arenteiro es más exigente. De hecho, con los 19 puntos clavó su segunda vuelta de la temporada anterior, que le obligó a estar pendiente hasta la última jornada para asegurar su continuidad en la categoría. Y eso que la escuadra de Raúl Jardiel venía de mejorar sus registros en la primera mitad del campeonato, con 29 puntos, sextos y rozando la zona de promoción de ascenso.
Los de Espiñedo, como sucedió con la llegada de Pablo López a O Couto a finales del 2024, apostaron por revertir el mal inicio con la llegada de Jorge Cuesta. El vigués le lavó la cara al equipo y, aunque el balance es negativo (3 victorias y 4 derrotas), la actuación de los verdes en campos como el de Tenerife o la ciudad deportiva del Real Madrid fue competitiva. Vitales fueron los triunfos sobre el Talavera, Ponferradina (en El Toralín) y Osasuna Promesas, pero en enero se diluyó el efecto y dolió especialmente la negligencia de William De Camargo, que allanó el camino al Lugo en Espiñedo.
Hay demasiados jugadores en la plantilla y muchos que no aportan apenas, algo que habrá que corregir en el mercado invernal, sin olvidar que los goles de Víctor Mingo (8 de los 14 del colectivo) están llamando la atención de muchos equipos. El futuro inmediato de los verdes depende en gran medida de ofrecerle a Cuesta un conjunto capaz de acercarse a la treintena de puntos en las próximas 19 jornadas, tope que no logró alcanzar en sus dos temporadas y media en la categoría. Las dos salidas consecutivas a Pontevedra y Ferrol (ya con Fernández Romo como entrenador) serán cruciales, pero la carrera es larga y primará la regularidad y los puntos en casa.