PIlar Prado también imparte clases en la Casa de Oficios de Taboadela
03 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Pilar Prado cumplió 69 años el 10 del pasado mes de octubre y ese mismo día inauguró su nueva tienda en la capital ourensana. Desde entonces, vende sus creaciones artísticas en el número 1 de la rúa das Tendas, donde estaba la Mercería La Dalia, conocida popularmente como la de «las dos hermanas» por las mujeres que regentaron el negocio durante años. El local ha sido restaurado cuidadosamente, conservando las baldas de madera en las que se exponían los productos. Ahora, en lugar de hilos y botones, allí están las creaciones de Pilar Prado.
La ourensana nacida en 1956 empezó con la pintura y llegó a exponer sus obras en ciudades de toda España. Sin embargo, a partir del año 2009, tras retirarse la desgravación de impuestos por este tipo de adquisiciones, buscó otro camino artístico. «Vendía muy bien, pero desde entonces hubo un bajón muy grande», explica Prado, que buscó reciclaje en la Escola de Artes e Oficios de la Diputación de Ourense. Empezó aprendiendo talla de madera y escultura, pero en el año 2015 Xaime Piñeiro, que entonces impartía cerámica, le pidió que probase. «Había muy poquita gente, solo dos o tres personas y estuvo a punto de cerrarse el curso», explica la artesana, que se enamoró de esta disciplina.
Tiene su taller en su casa de Taboadela y allí elabora las obras que, hasta hace poco, llevaba a ferias por toda Galicia, la última en Loñoá (O Pereiro de Aguiar). Sin embargo, ese modelo de negocio no le acababa de convencer y un día, paseando por Ourense, vio el local de la antigua Mercería La Dalia. «La tienda es preciosa. Yo pasaba por aquí y me dije: ‘‘Esto tiene que ser para mí. Ya no voy a más ferias''».
La aventura está siendo, por ahora, exitosa. «Estoy empezando y mucha gente aún no me conoce, pero por lo menos voy cubriendo gastos de sobra. Más que por dinero, esto se hace por afición, porque con la artesanía no te haces rico ni mucho menos», confiesa Pilar Prado, que solo vende las piezas que ella misma elabora, sobre todo de cerámica, pero también de pintura. Dice estar muy satisfecha, además, porque al local se están acercando muchos clientes con encargos, una de sus principales vías de negocio.
La tienda está abierta solo por las mañana porque por las tardes se dedica a crear y a dar clases en la Casa de Oficios que puso en marcha el Concello de Taboadela. Los miércoles imparte pintura y los lunes y los sábados, cerámica. Esta última disciplina está «muy de moda» y genera mucho interés entre los alumnos, apunta.