Hace sesenta años, el diseño del Dodge Dart de Eduardo Barreiros deslumbraba a toda España
OURENSE
El ourensano recibió la medalla de oro al Mérito al Trabajo en 1965
13 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.El 6 de octubre de 1965, la firma Mosa Motor Nacional S. A., distribuidora de Barreiros, presentaba en A Coruña su nuevo modelo Dodge-Dart: «En los locales de la plaza de Orense se hallaban en la tarde de ayer distinguidas personalidades coruñesas, entre ellas diversa representación de industriales y numerosos invitados. A todos les fue mostrado el turismo salido de las naves de Barreiros que puede ser legítimamente considerado como un modelo llamado a obtener verdadera aceptación. La demostración finalizó con un lunch ofrecido por Mosa a los asistentes. Este jueves el público en general podrá admirar el Dogde Dart». Hace 60 años, la Voz de Galicia informaba sobre la aparición en el mercado del emblemático turismo fabricado por el empresario ourensano.
En julio de 1965 comenzaba oficialmente la producción de los Dodge Dart en la gran fábrica de Villaverde en Madrid. Una planta que había sido ampliada hasta casi los dos millones de metros cuadrados para albergar la construcción y montaje de los nuevos vehículos Dodge y Simca, tras el acuerdo surgido dos años antes entre el americano Chrysler y Barreiros Diesel. Ese mismo año, The New York Times consideró a Eduardo Barreiros como «uno de los seis empresarios automovilísticos del mundo no norteamericano más importantes», por lo que Chrysler entró en contacto con el ourensano, adquiriendo el 35 % de las acciones de Barreiros Diesel.
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También, en aquel 1966, a Eduardo Barreiros se le había concedido la Medalla al Mérito en el Trabajo en su categoría de oro. «Iniciada su vida de trabajo hace treinta y cuatro años, a la edad de diez, es, no obstante su juventud, un exponente de consagración al trabajo, clara inteligencia, dinamismo y actividad creadora. A los veintidós años abrió un pequeño taller, donde empleó once trabajadores, y del que habla de salir la adaptación del motor Diesel al de gasolina y, poco más tarde, el motor Diesel español, en un alarde de trabajo de más de dieciséis horas diarias. Trasladado a Madrid, montó la fábrica de importancia reconocida en la industria de la automoción española. El complejo de industrias creadas por el señor Barreiros proporciona trabajo a dieciséis mil españoles en condiciones dignas y con un auténtico sentido social», argumentaba Francisco Franco en el decreto publicado en el BOE el 21 de junio de 1965.
El Dodge Dart estaba llamado a ser un icono de prestigio y sofisticación. En una información de septiembre de ese año en La Voz se publicaban los primeros juicios sobre el turismo: «Tenemos noticias que por diversas publicaciones técnicas está siendo sometido a duras pruebas el coche Dodge Dart que fabrica Barreiros. Las primeras impresiones que nos llegan sobre las mismas ponen de manifiesto un excelente comportamiento del coche en todas las circunstancias y unos consumos moderados para tratarse de un vehículo de gran cilindrada, como es el Dodge Dart. Las pruebas las están realizando conocidos pilotos automovilistas españoles por encargo de varias publicaciones».
Fabricado entre 1965 y 1977, el Dodge español, en sus diferentes versiones, no tuvo el éxito esperado. Se preveía vender más de 15.000 unidades el primer año e ir aumentando posteriormente, pero la realidad fue otra. Así lo relataba el periodista Oscar Ayerra, en un reportaje publicado por La Voz en el 2019: «Las primeras entregas empezaron en septiembre de 1965, sin embargo en enero de 1966 tan solo se habían vendido 742 Dodges, incluidos los 61 regalados al Gobierno, utilizados como vehículos oficiales para los ministros. El gran problema radicaba en su alto precio, 258.000 pesetas en su versión más barata, frente a las 173.000 que suponía en ese momento el vehículo español más caro, el Seat 1500». Un año después de la salida al mercado del Dodge Dart, Barreiros lanzó el Simca 1000. Dos años después, en 1967, Eduardo Barreiros no pudo asimilar la deuda acumulada por los malos números de ambos vehículos, y Chrysler se hizo con el control completo de la fábrica. En 1970 se habían manufacturado 17.000 unidades del Dodge Dart, lejos de las 50.000 que esperaban vender a esas alturas.
A pesar de los malos datos, el Dogde Dart de Barreiros es todo un icono. Los americanos realizaron una actualización estética en 1971, pasando a denominarse 3700, a secas. Mantuvo el mismo motor, pero el exterior se transformó por completo. Fue la última generación y una de las más recordadas, también llamada «la de Carrero Blanco», en relación al asesinato del jefe de Gobierno de Franco cuando viajaba en este modelo en 1973. Se conserva en unas instalaciones del Ejército.