Absuelven a la madre y la hija que retiraron fondos de las cuentas de un familiar fallecido

M. Rodríguez OURENSE / LA VOZ

OURENSE

La madre y cuñada del fallecido, junto con su hija, han sido absueltas de la acusación de apropiación indebida.
La madre y cuñada del fallecido, junto con su hija, han sido absueltas de la acusación de apropiación indebida. Miguel Villar

Los coherederos reclamaron por vía penal, pero la Audiencia cree, como la defensa, que es una cuestión civil, si bien hubo un exceso

07 feb 2024 . Actualizado a las 05:00 h.

La Audiencia de Ourense ha absuelto a dos mujeres, madre e hija, de haberse quedado con el dinero del que era, respectivamente. su cuñado y tío, tal como reclamaban los herederos del familiar, cuando este falleció. El tribunal vio claro que la acusada Claudina G. P. retiró una parte del dinero de las cuentas de las que era cotitular con su cuñado, en concreto 35.814 euros que correspondían a la mitad del saldo de una de las libretas, cuando este se encontraba moribundo en el hospital. Una vez fallecido este, transfirió doce mil euros, la mitad de una segunda cuenta a la de su hija Yolanda V. G., ahijada del finado, y coacusada. Más adelante, hubo otras retiradas de fondos. El difunto había nombrado herederos a sus sobrinos a partes iguales y 20 personas fueron llamadas a heredar, entre ellas la ahijada. Quedaban 6.307 euros en una cuenta y 17.000 en otra. Varios parientes, que residían lejos, dieron un poder a Yolanda para que aceptase la herencia en su representación. Algunos la denunciaron después por estafa y una por falsedad en una firma. Sin embargo, los magistrados rechazan que hubiese cometido estos delitos.

La Audiencia tiene en cuenta que, además de ser cotitular de las cuentas, la acusada Claudina era la cuidadora de su cuñado. Este vivía en la casa de ella, con su marido y su hija, y el tribunal da relevancia a la declaración de la encausada, quien manifestó que su cuñado le dijo desde el principio que podría disponer del dinero que necesitase. Cuando este murió, entendió que le correspondía la mitad del saldo. En el banco le dijeron que una parte se bloquearía y otra era de libre disposición.

Respecto a los doce mil euros que transfirió a su hija, aseguró que lo hizo porque había sido la voluntad del fallecido donárselos a su ahijada. El tribunal vio factible esta versión y, además, no observó ánimo de lucro, pues la sobrina mantenía ese saldo en su cuenta sin haberlo gastado. Otras retiradas de dinero, aun no estando justificadas, no tendrían tampoco la intención de apropiarse de nada ajeno como se exige para constituir este delito. Si hubo algún cobro indebido debería, en todo caso, reclamarse por la vía ordinaria civil y no penal. La sentencia sigue, en este punto, la tesis de la defensa.

En cuanto a la acusación de estafa contra la ahijada del difunto, el tribunal concluye que tampoco la hubo, pues no existió «engaño suficiente» ya que varios coherederos tenían a su disposición documentación sobre el saldo que había en las cuentas y de las retiradas previas de efectivo. La Audiencia reprocha a la cuñada acusada que cometió un «claro exceso» al disponer de la mitad de las sumas restantes en las cuentas, si bien rechaza que hubiese una actuación concertada entre las dos acusadas para engañar a los demás. Si hubo algún perjuicio, debería tramitarse por vía civil, apostillan.