Jesús Antonio Peñas Preckler: «Vamos a organizar un homenaje al histórico Regimiento Zamora 8»

X. M. R. OURENSE / LA VOZ

OURENSE

Santi M. Amil

El coronel, subdelegado de Defensa en Ourense, se marca como objetivo acercar las fuerzas armadas al ciudadano

22 ene 2023 . Actualizado a las 05:00 h.

El 20 de diciembre del 2022 se materializaba el relevo en la Subdelegación de Defensa en Ourense. El coronel Jesús Antonio Peñas Preckler (Madrid, 1964) tomaba posesión del cargo tras la etapa en la que Gustavo Doncel ostentó la representación en la provincia. Con una larga carrera militar a sus espaldas, aseguraba entonces que afrontaba su último servicio como profesional y lo hacía con la satisfacción de ejercerlo en un destino en Galicia, lugar donde están sus raíces familiares. Un mes después de asumir su nueva responsabilidad a Peñas Preckler se le ve satisfecho e ilusionado con la nueva fase que pondrá el punto y final a su recorrido profesional. Reconoce que se está integrando poco a poco y que, tras la ciudad, el objetivo es conocer a fondo toda la demarcación.

—¿Cuál es su impresión tras un mes en el cargo?

—Muy buena. La ciudad es muy acogedora, calurosa y muy cercana. Obviamente me queda mucho por descubrir, de Ourense y de la provincia, pero poder dar un paseo, tomarse unas tapas o un ribeiro y afrontar la vida de otra manera son una satisfacción.

—Pasar de un destino en la OTAN a la Subdelegación de Defensa será más que un contraste.

—Obviamente sí. Y radical. Hace unos meses estaba en Alemania y me he pasado toda la vida aportando mi experiencia allí donde se me ha requerido. Entre otros, en los catorce años en el ámbito de la Unión Europea y la OTAN. He estado destinado en Bruselas, en el Estado Mayor de la UE y en la Representación Militar de España ante el Comité Militar, entre otras cosas, y ahora afronto mi última etapa de servicio.

—¿Tiene sentido Defensa en una provincia sin regimiento ni instalaciones?

—Al ser el único representante cobra más importancia contar con esta Subdelegación para visibilizar a las fuerzas armadas, dar a conocer su trabajo, su implicación con la sociedad y las oportunidades que ofrece. Ahora mismo se acaban de convocar 3.400 plazas y si no hubiese presencia aquí los ourensanos tendrían más difícil informarse y presentar sus solicitudes.

—¿En qué se centra el día a día?

—La actividad se vincula a dos apartados muy concretos: la atención al ciudadano y la representación institucional y acercamiento del trabajo de las fuerzas armadas a la sociedad.

—¿Tiene demanda la oferta militar en la provincia?

—Las convocatorias sirven para incorporar todo tipo de personal —de médicos y abogados, entre otros profesionales, a soldados— y siempre es una buena opción para quien quiera desarrollar su carrera en el ámbito militar.

—¿Qué objetivos se marca para su etapa ourensana?

—El preferente es administrar la representación de las fuerzas armadas y acercarla al ciudadano, para que la sociedad conozca su trabajo y sea consciente del valor añadido que aportan. Y entre las iniciativas a desarrollar vamos a organizar un homenaje al histórico Regimiento Zamora 8 de Ourense —vendrá desde Pontevedra el Batallón Zamora 8, que está allí integrado desde que se cerraron aquí las instalaciones—. Y queremos poner una placa en donde estuvo, en San Francisco. También organizaremos el acto de jura de bandera para el personal civil y participaremos en la próxima feria de empleo para llevar nuestra oferta de trabajo a los ourensanos. En el acercamiento a la sociedad el pasado año el colegio Manuel Sueiro ganó el premio del Ejército y ahora tenemos una convocatoria de una carta a un militar. Hay mucho trabajo por delante.

«La UME realiza un importante trabajo contra los incendios y ayudó en la pandemia»

En su toma de posesión como subdelegado de Defensa en Ourense, el nuevo responsable del Ministerio en la provincia incidió de manera expresa en la necesidad de incentivar la colaboración institucional para desarrollar proyectos que beneficien a la sociedad y al territorio. También se mostró orgulloso y satisfecho por poner fin a su carrera en un destino vinculado a su historia familiar.

—¿Galicia era el destino deseado?

—En un caso como el mío el mejor de los que me podían ofrecer.

—¿De dónde proceden las raíces familiares gallegas?

—Mi padre, y sus antepasados, eran de A Coruña. También tengo vinculación con Miño.

—Finalizó su discurso en gallego. ¿La presencia de las lenguas cooficiales en el Estado es la asignatura pendiente del Ejército?

—No hay ningún problema con los idiomas. Es algo con lo que se debe trabajar. Aquí cada uno usa el gallego o el castellano indistintamente, y si algo no se entiende se pregunta y no pasa nada. Además, contar con esa riqueza te facilita que puedas atender en gallego a quien lo desee.

—¿La UME seguirá siendo la presencia militar en la provincia?

—La UME realiza un importante trabajo en la lucha contra los incendios y ayudó en la pandemia a los ourensanos en todo lo que necesitaron y se les demandó. La Unidad Militar de Emergencias seguirá jugando un papel importante en ese gran problema, colaborando con los equipos de extinción de incendios, mientras sea necesaria su participación. También se desarrolló en su momento la operación Centinela Gallego, que estaba enfocada a la prevención. Por un lado se trabajaba en la prevención y, después, en el apoyo a la extinción.

De la expedición a la Antártida a las campañas en Bosnia o Afganistán

Formado en la Academia Militar de Zaragoza, el coronel de Artillería Jesús Antonio Peñas Preckler es licenciado en Geografía e Historia por la UNED y diplomado de Estado Mayor de la Escuela Superior de las Fuerzas Armadas. Entre otros lugares, trabajó en el Estado Mayor del Ejército, en el Estado Mayor de Defensa y en el Ministerio de Defensa. En su condición de coronel ejerció el mando en el Regimiento de Artillería Antiaérea 94 de Las Palmas.

Antes de aterrizar en Ourense, Peñas Preckler estuvo destinado en la OTAN, siendo el primer español que participó en la creación del cuartel general de Apoyo y Capacitación de Ulm, en Alemania. También realizó cursos de gestión de emergencias con la UE y la ONU.

En su integración ha ido descubriendo aspectos que le han servido para ir barajando actividades o iniciativas a desarrollar: «La celebración del Día de la Subdelegación debe servir para unir a las personalidades gallegas con las fuerzas armadas para poner en valor su trabajo. Tenemos que conocer más a la sociedad gallega y potenciar su riqueza. Me han hablado de Eduardo Barreiros, y de su papel como modernizador y revulsivo en la movilidad del Ejército. Me interesa mucho su figura y debemos reivindicarla».

—¿Cómo fue la estancia en Ulm?

—Era el primer español, ahora ya hay ocho. Fue un reto bonito porque te debes enfrentar a desarrollar un cuartel de nueva creación y partes de cero, de un papel en blanco. Nos entendíamos en inglés y luego algo en alemán.

—¿La Antártida es otro mundo?

—Estás a 14.000 kilómetros de casa y el vecino más cercano vive a 100 kilómetros, en una isla, y no le puedes ir a pedir sal si te quedas sin ella. Los militares nos encargábamos de la logística, la seguridad y el funcionamiento de la base y los científicos de investigar. Es un territorio inhóspito y en los momentos complicados todo el mundo apoya.

—Estuvo en Indonesia tras el tsunami y en Bosnia-Herzegovina con la ONU. ¿La guerra de los Balcanes sigue marcando?

—Fue muy duro, al ser un conflicto en el corazón de Europa. El objetivo era traer la paz y estabilizar la situación. Estoy hablando del año 1995. Cuando te enfrentas a una sociedad rota por una guerra recuerdas lo importante que es la paz para que las naciones progresen y prosperen. Estaba allí cuando fue lo de Srebenica. Volví 20 años después, a Sarajevo y Mostar, para ver cómo estaban las zonas en las que trabajé.

—Entre sus muchas medallas tiene una de Estados Unidos.

—Fui con la OTAN a Afganistán. Era muy peligroso y te movías en vehículos acorazados. Fue la primera vez que mataron a un coronel americano desde Corea.

—¿Cuándo acabará la guerra de Ucrania?

—No tengo criterio. Es una situación muy dolorosa. Ojalá que sea pronto.

Quién soy:

«Una persona que después de una larga carrera militar, sobre todo en trabajos de apoyo de la seguridad y defensa, quiere ofercer su experiencia en beneficio del ciudadano de Ourense».